
Don de lágrimas (Versión Nuestra Señora de la Oliva)
- Fecha
1991
- Técnica
- Ensamblaje
- Materia
Cartón, madera lacada y vidrio
- Dimensiones
- Obra completa: 220 x 170 cm
- Año de ingreso
- 2013
- Número de registro
- AD06797
Artista autodidacta, José Maldonado comenzó su carrera en 1982 participando como ilustrador en revistas como La Luna o Madrid Me Mata. A finales de la década de los ochenta, abandona la pintura para comenzar una investigación sobre la obra de arte como máquina de sentido, siguiendo los presupuestos teóricos del crítico José Luis Brea, que defendía un arte capaz de expresar la crisis de la representación. Maldonado participó en varias de las exposiciones colectivas fundamentales de ese momento, como Los últimos días, en Sevilla (1992), y Anys 90. Distància zero, en el Centre d’Art Santa Mònica de Barcelona (1994), comisariadas por Brea, así como en Historia natural. El doble hermético (1992), comisariada por Manel Clot.
Don de lágrimas se basa en el retablo de Nuestra Señora de la Oliva de Lebrija, de Alonso Cano y de su padre, Miguel Cano. En su traslación, Maldonado reduce las persuasivas imágenes devocionales y catequéticas del Barroco de la Contrarreforma a cuadros negros mudos, bajo cristal: su lectura habla de esa imposibilidad de alcanzar otro contenido en la obra que no sea un
eco melancólico del espectador en su reflejo. El propio Maldonado escribió: «Vivimos alertados, cada vez que nos miramos en el espejo apreciamos la delicada labor de la muerte; después de todo es el más natural de los actos que de nosotros se puede esperar […] único evento carente de artificio».
Carmen Fernández Aparicio