Laboratorio de Reexistencias Territoriales
Encuentro con Lavinia Fiori y Libia Grueso

Celebrada el 22 abr 2023
Laboratorio de Reexistencias Territoriales es un encuentro con las investigadoras y activistas colombianas Lavinia Fiori y Libia Grueso, presentado por Carmen Haro y moderado por Josimar Castillo y Elisa Fuenzalida de Redes por el clima, con el objetivo de poner en común nuevas visiones estratégicas, herramientas conceptuales y narrativas para hacer frente a la crisis climática. Estas son fruto de una elaboración colectiva realizada a partir del trabajo participativo previo en los laboratorios ciudadanos realizados en la Casa San Cristóbal de la Fundación Montemadrid y en la asociación cultural La Parcería.
La situación de emergencia climática actual implica no solo una llamada a la resistencia, sino también a la escucha de las experiencias de reexistencia y la activación de antiguas memorias de colapso, despojo y extractivismo. ¿Cómo renace la vida tras estas experiencias y se vuelve a organizar? ¿Qué significa exactamente “reexistir”? ¿Cómo se resiste desde la reexistencia? ¿Cuáles son las narrativas ante la emergencia común? ¿Quiénes narran, desde dónde y con qué vocabulario? ¿Qué herramientas jurídicas y de comunicación se han desarrollado a partir de la reexistencia?
Los laboratorios previos tomaron como eje fundamental algunos procesos de decisión y participación horizontal vinculados a territorios específicos, analizando los modos en que los transforman y propician la creación de vínculos entre distintas comunidades organizadas y movimientos sociales, a través del cruce de tres experiencias paradigmáticas: la consulta previa en el Proceso de Comunidades Negras de Colombia —el derecho que tienen los grupos étnicos de poder decidir sobre medidas legislativas y administrativas en sus territorios— y las luchas por la defensa del Mar Menor en Murcia y la Cañada Real Galiana entre La Rioja y Ciudad Real. En este encuentro se exponen públicamente los resultados de estos laboratorios con la finalidad de generar nuevas estrategias y activar prácticas existentes de relación con la tierra y nosotras mismas, reconociendo que no existe una sola narrativa ecologista, sino una pluralidad de experiencias, imágenes, memorias y vocabularios situados.
Coordinan
Josimar Castillo, Elisa Fuenzalida y Carmen Haro
En el marco de
Enlaces relacionados
Organiza
Museo Reina Sofía y Redes por el clima
Participantes
Josimar Castillo es mediador en Redes por el clima. Tiene más de siete años de experiencia en implementación de proyectos en el tercer sector (ONG) y con organizaciones colombianas en comunidades vulnerables. Estudió Comunicación Social en la Universidad Cooperativa de Colombia y actualmente cursa el máster en Comunicación y Problemas Socioculturales de la Universidad Rey Juan Carlos.
Lavinia Fiori es antropóloga, con un máster en Comunicación y más de veinte años de experiencia promoviendo la participación social para el desarrollo sostenible. Participó, como responsable de comunicación, en el equipo facilitador del proceso de construcción participativa del Decreto 1745 para la implementación de la Ley 70 de 1993 de las comunidades negras de Colombia.
Elisa Fuenzalida es investigadora y mediadora en Redes por el clima, editora de la revista Arts of the Working Class y asistente de comisariado de la Cátedra Aníbal Quijano del Museo Reina Sofía. Ha dirigido proyectos de investigación como El futuro era tu cuerpo y participa como seminarista invitada en el programa 2023 de la Universitat der Künste en Berlín.
Libia Grueso es trabajadora social y especialista en Educación Ambiental y Estudios Políticos. También es cofundadora del Proceso de Comunidades Negras (PCN). En 2004 fue reconocida con el Premio Medioambiental Goldman. Actualmente es asesora de Asuntos Étnicos en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia.
Carmen Haro es investigadora y docente en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y coordinadora de Redes por el clima. Doctora en Comunicación y Ciencias Sociales, en los últimos años ha promovido proyectos como Agrolab, en colaboración con el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) y la Comunidad de Madrid, y Proyecto Ecosistemas (2020-2021), con Intermediae Matadero, Medialab Prado y el Ayuntamiento de Madrid, entre otros.
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.
![Miguel Brieva, ilustración de la novela infantil Manuela y los Cakirukos (Reservoir Books, 2022) [izquierda] y Cibeles no conduzcas, 2023 [derecha]. Cortesía del artista](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ecologias_del_deseo_utopico.jpg.webp)
![Ángel Alonso, Charbon [Carbón], 1964. Museo Reina Sofía](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/perspectivas_ecoambientales.jpg.webp)
![Alvin Langdon Coburn, The Coal Cart and the Tower [El carro de carbón y la torre], ca. 1911 / Copia póstuma, 2002, Museo Reina Sofía](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/la_imposible_transicion_energetica.jpg.webp)

