
Sin título
- Fecha
1988
- Materia
Acero y pintura
- Dimensiones
- 76 x 87 x 54 cm
- Año de ingreso
- 2015
- Número de registro
- DO02395
- Crédito
Depósito temporal Colección de Soledad Lorenzo, 2014
Pello Irazu estuvo vinculado a la Nueva Escultura Vasca de la década de 1980. Expuso individualmente en el Espai 10 de la Fundació Miró de Barcelona en 1988 y participó ese mismo año en Espagne 87. Dynamiques et interrogations del Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris. El artista ha abordado la pintura y el dibujo con los mismos intereses que la escultura, basándose en
un concepto constructivo abstracto en el que la dinámica de las formas y sus cualidades espaciales se vinculan a vivencias personales.
Irazu explicaba en 1988 que «las relaciones entre las partes que componen la escultura tienen que ver con este vínculo sentimental, pero no pretendía representarlo». Partió de la tradición crítica de la obra de Jorge Oteiza, teniendo en cuenta la referencia histórica del constructivismo y el suprematismo, pero, sobre todo, buscando las dinámicas espaciales de la escultura, en la que estructura interna y caja externa están conectadas. Trabaja desde un proceso directo en la técnica, donde el color sirve como superficie de articulación de planos.
Carmen Fernández Aparicio