
Celebrada el 20 may 2022
Algoritmos es una velada musical basada en el conjunto de instrucciones matemáticas que describen el concepto homónimo. En esta oportunidad el Museo Reina Sofía propone la escucha guiada de dos piezas para piano de Iannis Xenakis: Herma (1961) y Evryali (1973), interpretadas por Magdalena Cerezo Falces. Para hacer comprensible el método de composición matemático de Xenakis, la intérprete está acompañada por la musicóloga y divulgadora Marina Hervás, y con las visuales específicamente diseñadas para la ocasión por la artista Marta Verde. Tras esto, el músico Sergio Luque realiza la difusión de la pieza compuesta por Xenabis La légende d’eer (1977-1978), con la colaboración de Juan Carlos Blancas.
El músico y arquitecto Iannis Xenakis nació en 1922 en el seno de la comunidad griega de Brăila, en Rumania. Sus composiciones hacen justicia a la tradición matemática, armónica y arquitectónica griega. Xenakis, una de las figuras más relevantes de la música del siglo pasado, es conocido por su definición de la música estocástica, sus incursiones en la música algorítmica y su modelo de composición arquitectónico-musical mediante Politopos.
El propósito de esta velada es el de contextualizar su figura de manera crítica frente a otros modelos de música matemática no europea y analizar las implicaciones del uso actual del algoritmo computacional por las plataformas de streaming musicales.
Comisariado
José Luis Espejo y Jesús Jara
Con el apoyo de
Espacio de creación e investigación sonora (ECIS) - Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Organiza
Museo Reina Sofía
Patrocina

Participantes
Juan Carlos Blancas es diseñador de sonido, músico y docente. Cuenta con una vasta experiencia en la creación de espacios sonoros para proyectos artísticos audiovisuales, literarios y escénicos. Está especializado en la realización de grabaciones de campo, así como en la transformación y procesamiento digital de este material mediante entornos de programación. Con el alias de Coeval, desde mediados de la década de 1990, ha hecho música que ha sido editada y difundida en diversos formatos y contextos de audio experimental, principalmente en España y Europa. Es miembro fundador de la Asociación Cultural de Arte Digital CRC y colaborador en diferentes programas formativos en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid y ECAM. Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid.
Magdalena Cerezo es pianista y performer especializada en música contemporánea. Es fundadora de las formaciones LAB51 y f:t, así como miembro honorífico de la Junge Deutsche Philharmonie y pianista del Arxis Ensemble. A lo largo de su carrera, ha tocado en espacios como el Auditorio Nacional de Madrid, la Kölner Philharmonie de Colonia, la Berliner Philharmonie, la Staatsoper Stuttgart o el Centre Pompidou de París, y ha participado en festivales como Darmstädter Ferienkurse y Donaueschinger Musiktage en Alemania, ManiFeste en Francia, o RESIS en España. Ha trabajado con compositores como Beat Furrer, Helmut Lachenmann, Bernhard Lang o Rebecca Saunders y ha estrenado obras de Peter Ablinger, Sara Glojnarić o Fabián Panisello.
Marina Hervás es doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona, licenciada en Filosofía y Máster en Teoría del Arte y Gestión Cultural por la Universidad de La Laguna, y licenciada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de La Rioja. Ha realizado estancias pre y posdoctorales en el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Fráncfort y en la Academia de las Artes de Berlín. Es autora de La escucha del ojo. Un recorrido por el sonido y el cine (Exit, 2022) y coeditora, junto a Pedro Alcalde, de Terremotos musicales. Denarraciones de la música en el siglo XXI (Antoni Bosch, 2020). Actualmente es profesora ayudante doctora del Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada.
Jesús Jara es músico, investigador y docente. Estudió Magisterio e Ingeniería Informática en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 2011 y 2015 realizó estudios de tecnología y música en Alemania. A partir de 2015 trabaja en Medialab Prado Madrid, donde aborda la creación sonora y la educación a través del live coding. Ha participado en festivales de creación digital como el Festival EXPLORA (Bilbao), In-Sonora (Madrid), Transmediale (Berlín), AlgoMech (Reino Unido), y ha organizado la 4ª Conferencia Internacional de Live Coding en Medialab Prado (Madrid, 2019). Actualmente es docente en la Escuela Municipal de Música y Danza María Dolores Pradera de Madrid y cofundador de la Escuela de Oficios Electrosonoros.
Sergio Luque es compositor de música vocal, instrumental y electroacústica, e investigador de música por ordenador. Es doctor en Composición por la Birmingham University, cuenta con estudios de posgrado en Sonología con mención honorífica por el Conservatorio Real de La Haya y en Composición por el Conservatorio de Róterdam. Codirige el máster en Composición Electroacústica y con Nuevos Medios del Centro Superior Katarina Gurska de Madrid, es profesor invitado del Conservatorio Real de La Haya y es miembro del Birmingham Electroacoustic Sound Theatre (BEAST). Además, ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México. Su música ha sido interpretada por el Birmingham Contemporary Music Group, el Nieuw Ensemble, el Schönberg Ensemble o Garth Knox, entre otros.
Marta Verde Baqueiro es artista visual, creadora digital y docente. Su práctica artística explora la naturaleza indeterminista en la relación de lo orgánico y lo electrónico en el campo visible mediante el uso del ruido, la repetición y el procesamiento digital de imágenes analógicas en tiempo real. Su trabajo se materializa en instalaciones multimedia, lumínicas y en forma de colaboraciones con músicos o bailarines; aplicando el desarrollo de software propio y la construcción de nuevos dispositivos a través de la fabricación digital y/o electrónica. Actualmente es profesora asociada en Berklee College of Music (Valencia Campus).
Más actividades
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Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
