Del arte de ocupar espacios y programar películas
Los Comunes del Cine #1
![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn], 1881
Grafito, coloreado a lápiz y tinta
Celebrada el 23, 24, 25, 30, 31 oct 2025
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
jueves 23 oct 2025 a las 19:00
Sesión 1. Conferencia de Miriam Martín y Ana Useros
—Encuentro con Miriam Martín y Ana Useros para charlar sobre el cineclub del CSOA La Morada y la Muestra de cine de Lavapiés
viernes 24 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2. John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Los hombres que no tienen miedo de morir suelen tener miedo de vivir. Los soldados de Fort Apache conjuran ese miedo con bailes, bromas y borracheras. El teniente coronel Owen Thursday, destinado a mandar sobre todos ellos, lo conjura viviendo para la posteridad, es decir, para la muerte. Él manda y ellos obedecen, pues «el uniforme no es un instrumento de expresión individual». Los titulares de prensa con los que sueña pasan por declararle la guerra a otro pueblo. Los apaches hubieran podido, quizá, enseñar a la comunidad del puesto fronterizo cómo ser un pueblo sin Estado, pero la posibilidad de fundar algo nuevo es alcanzada por el pasado, por la civilización europea, por la de Boston. Thursday acaba desatando una fuerza imposible de vencer y Ford, cineasta realista, en esta su versión de la batalla de Little Bighorn, imprime a la vez los hechos y la leyenda.
sábado 25 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3. John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Una mujer que se apellida Hussein por matrimonio, un adolescente y un exsoldado son los tres personajes a los que la guerra del Golfo saca de casa y transforma en figuras errantes. Fronteriza como Fort Apache, la película empieza con los cuerpos de dos niños flotando en el río Grande. Y como a los secundarios de Ford, los vamos a conocer breve pero intensamente, lo bastante para que sus muertes nos importen. En los años noventa del siglo XX, el enemigo ya no es el indio, es el árabe. El aquí de la ficción se mezcla con el allí del documental, la ficción en Estados Unidos envuelve y preserva los registros de Irak: una composición musical sobre el bombardeo del refugio de al-Amiriyah, unas fotos de «la autopista de la muerte» que nadie quiso publicar. Las figuras errantes erran, se suceden la belleza y el terror, ningún sentimiento es definitivo.
jueves 30 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2 (segundo pase). John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
viernes 31 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3 (segundo pase). John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
Participantes
Miriam Martín ha dedicado al cine toda su vida adulta y parte de la anterior. Primero como espectadora, después como programadora en instituciones varias. Durante casi seis años organiza el cineclub Chantal, un experimento estético y político con periodicidad semanal. En 2019 realiza una película a la que titula La espada me la ha regalado. En 2023 estrena Vuelta a Riaño.
Ana Useros es traductora y activista. Durante diecisiete años forma parte de la asamblea organizadora de la Muestra de Cine de Lavapiés.



Actividad dentro de la programación...
Los Comunes del Cine
Los Comunes del Cine es un proyecto de investigación, programación y edición que explora cómo el cine y las experiencias sonoras articulan comunidades interpretativas, fomentan el debate colectivo e idean propuestas para el espacio común. Configurado en dos ediciones anuales, durante este año se exploran tres ejes: el cineclub alternativo como un lugar de utopía y resistencia, con las programadoras Miriam Martín y Ana Useros; el trabajo del artista Christian Nyampeta y la École du soir, un aprendizaje colectivo sobre la diáspora africana inspirada en el histórico cineasta senegalés Ousmane Sembène; y la unión de activismo y celuloide, de máquinas y poesía, en el laboratorio de L’Abominable en la periferia de París.
El proyecto aborda los procesos de socialización y el potencial del cine más allá de la imagen. Esta edición convoca diversas prácticas que investigan la capacidad del cine para ensamblar y producir espacios comunes, entendidos en términos arquitectónicos, sociales y políticos. El cine ha sido una herramienta fundamental en las luchas de emancipación. Partiendo de esta genealogía, las propuestas de esta edición buscan comprender qué papel puede desempeñar el cine en la coyuntura cultural y política actual, superando las formas dominantes de representación y sus modos de distribución para avanzar hacia una ética de una vida en común.
Ver programa![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Del arte de ocupar espacios y programar películas
Actividad pasada
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros

¡Viva el L’Abo! Celuloide y activismo
Actividad pasada
Esta tercera entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, presenta a L’Abominable, laboratorio cinematográfico independiente gestionado por artistas y cineastas fundado en 1996 en la periferia de París. El programa se articula en tres sesiones: una conferencia-taller sobre L’Abominable a cargo de los cineastas Pilar Monsell y Camilo Restrepo, una sesión de cortos en 16mm producidos en L’Abominable y, por último, la proyección del largometraje Une île et une nuit [Una isla y una noche], realizado por el colectivo Les Pirates des Lentillères.
Conocida por el diminutivo L’Abo, el laboratorio gestionado por artistas nace como respuesta a la desaparición de infraestructuras para el trabajo artesanal en celuloide. Su vocación es ofrecer a la comunidad creativa un espacio autogestionado en el que producir, revelar y proyectar películas en formatos analógicos como Super 8, 16mm y 35mm. Partiendo de este fundamento, L’Abominable promueve la experimentación estética y política del cine analógico frente a la hegemonía digital.
Más allá de una simple herramienta de trabajo, L'Abominable se ha convertido en un espacio de intercambios artísticos y sociales que han tejido una comunidad. Se caracteriza, por ejemplo, por dotar a la técnica de una dimensión poética, ya que es la misma comunidad la que fabrica sus propios dispositivos fílmicos. También por situar en el centro a la pedagogía, puesto que son cineastas y artistas quienes se forman entre sí. Busca, asimismo, una apertura a todos los lenguajes experimentales en torno al celuloide, como la instalación y la performance fílmica, a la vez que constituye un lugar de preservación y conservación de la historia de este medio.
L'Abominable es un ejemplo de cómo, en plena era digital, artistas y cineastas recuperan la cinematografía y reivindican todo el proceso de producción. Esta autonomía inventa rutas alternativas a la industria, al mismo tiempo que genera nuevas herramientas, desarrolla otras formas de expresión y explora territorios desconocidos del cine.

Christian Nyampeta y la École du soir
Actividad pasada
Esta segunda entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, se articula en torno a tres sesiones con el artista, músico y cineasta ruandés Christian Nyampeta y la Ècole du soir. El programa comienza con una primera sesión en la que se proyectan diferentes trabajos en vídeo del autor; la segunda sesión propone un diálogo abierto sobre los procesos creativos de la Ècole du soir y, como cierre, la proyección del filme seleccionado por el artista, Guelwaar (1992) de Ousmane Sembène.
El trabajo de Christian Nyampeta aborda pedagogías y formas comunitarias de producción y transmisión del conocimiento. Su Ècole du soir (la escuela de la tarde) es un proyecto artístico concebido como un espacio móvil de aprendizaje colectivo. El nombre rinde homenaje a Ousmane Sembène (1923-2007), pionero del cine africano, quien definía sus películas como una «escuela vespertina» para el pueblo, un medio de educación y emancipación a través de la cultura.
Este artista ruandés afincado en New York utiliza el arte y los museos para generar espacios de encuentro y aprendizaje comunes, preexistentes a los modelos de educación colonial. A través de referentes de la cultura popular como el cómic, la música y el cine, Christian Nyampeta desarrolla dinámicas y espacios donde entablar experiencias que reparan las heridas de la diáspora y sus consecuencias. Su trabajo consiste en recuperar, hacer visible y sanar, a través de un proceso pedagógico y artístico, las brechas sociales del pueblo africano. Junto a Ècole du soir desarrolla creaciones sin autor y utiliza el legado contraetnográfico del novelista y cineasta Ousmane Sembène como herramienta de deconstrucción de la visión occidental de África.
Más actividades

Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte contemporáneo
23 de febrero – 14 de diciembre, 2026 – Consultar programa
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte es un grupo de estudio orientado a pensar cómo ciertas prácticas artísticas y culturales contemporáneas se resisten a la referencialidad que domina las lógicas de producción y consumo del arte actual. Esta propuesta pone en su centro los conceptos de dificultad y desvío, bajo los que convoca a todo procedimiento capaz de evitar la absorción de las formas artísticas por un sentido que aparece como si fuera anterior e independiente de su expresión. Al garantizar la perceptibilidad de sus lenguajes, la dificultad invita a pensar el sentido como efecto de una tensión significante; es decir, como una actividad productiva y creativa que, desde la materialidad de los objetos artísticos, libera la experiencia estética del mandato representacional y a quienes participan en ella de la pasividad asociada a las tareas de mímesis y descodificación.
La economía de la norma referencial traduce la lógica social del capitalismo, donde operan formas insidiosas de captura de subjetividad y sentido. A principios de los ochenta, y adoptando un esquema marxista, el poeta Ron Silliman señaló que esta lógica consistía en separar el lenguaje de cualquier marca, gesto, grafía, forma o sintaxis que lo vinculara a las condiciones de su producción, quedando, así, fetichizado (como sin sujeto), y alienando a sus usuarios en un uso del que no son responsables. Esta doble desposesión cifra la estrategia política de la objetividad referencial: sin sujeto y sin marca de su propia consistencia, el lenguaje es solamente objeto, esa realidad en la que desaparece.
Los usos políticos de la referencialidad, hoy más sofisticados que nunca, sostienen también la fase neoliberal-extractivista del capitalismo que atraviesa política, económica y estéticamente las sociedades actuales. Contra ellos emergen prácticas artísticas fugitivas que, desde los estudios negros, queer y otras posiciones críticas subalternas, rechazan los límites objetivos de lo que existe, inventan formas para nombrar lo que está fuera de lo ya nombrado, y devuelven a los sujetos la capacidad de participar en los procesos de emisión e interpretación.
Leída desde el trabajo artístico, a la captura objetiva de la referencialidad se le puede llamar transparencia. Mirada desde un contrato social que reproduce la desigualdad sobre posiciones identitarias fijas, lo que en esta objetividad se transparenta son, precisamente, los discursos que sostienen el statu quo de la dominación. Frente al infierno de esos discursos, la intención de este grupo es explorar de forma colectiva, a partir de obras desviadas o fugitivas, el paraíso del lenguaje que Monique Wittig encontró en las prácticas extrañadas de la literatura. Porque la potencia política de la dificultad —esto es, su contribución a la utopía de una lengua libre entre iguales— pasa por hacer ver, primero, sus propios desvíos, desde ahí la norma que esos desvíos transgreden, y, por último, la estrechez de una norma que en ningún caso agota las posibilidades de decir, significar, referir y producir un mundo.
Desde esta denuncia de la alienación, fetichización y captura referenciales, Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte atiende a las estrategias de resistencia que llevan a cabo artistas y poetas de la contemporaneidad. Su interés se orienta a propuestas tan evidentemente difíciles o esquivas como las de Gertrude Stein, Lyn Hejinian, Theresa Hak Kyung Cha, Kameelah Janan Rasheed, Kathy Acker, María Salgado o Ricardo Carreira, y tan en apariencia sencillas como las de Fernanda Laguna, Felix Gonzalez Torres o Cecilia Vicuña, entre otros ejemplos que pueden ser añadidos según los deseos y las dinámicas del grupo.
Las diez sesiones del grupo de estudio, desarrolladas entre febrero y diciembre, combinan seminarios teóricos, trabajo con obras de las Colecciones y con exposiciones del Museo, talleres de lectura y aperturas al público. Todas estas modalidades sirven como espacios de encuentro para pensar en común ciertos problemas de poética —es decir, algunas cuestiones políticas— de la escritura y del arte actual.
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte inaugura la línea de investigación Adiós, representación, con la que la Dirección de Estudios del Museo Reina Sofía se propone explorar la emergencia de prácticas artísticas y culturales contemporáneas que se alejan de la representación como estrategia estético-política dominante, y dirigen su atención hacia lenguajes artísticos que cuestionan la tendencia de señalar, nombrar y fijar, para abogar por estéticas fugitivas. A lo largo de sus tres años de duración, la línea de investigación se materializa en grupos de estudio, seminarios, proyecciones y otro tipo de programación pública.

Intergeneracionalidad
9 ABR 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un lugar donde desmontar la idea de una única historia y un único tiempo. Desde una perspectiva decolonial y queer se exploran películas que rompen la línea recta del pasado-presente-futuro, que mezclan memorias, ralentizan el progreso y dejan espacio para ritmos que no suelen tener cabida en los relatos oficiales. Aquí las imágenes abren grietas por las que aparecen cuerpos, voces y afectos que trastocan el archivo y cuestionan quién narra, desde dónde y para quién. La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: usar el cine para imaginar otros modos de recordar, de pertenecer y de proyectar futuros que todavía no hemos podido vivir.

Mirar de cerca. Píldoras formativas
Del 16 al 26 de marzo, 2026 - Consultar programa
Las colecciones de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo Reina Sofía son accesibles a cualquier persona interesada. Este programa está destinado a facilitar el acceso a estos recursos a través de varios talleres centrados en aspectos clave como el manejo básico del catálogo, las revistas y otras publicaciones seriadas, los archivos, las bases de datos y LaDigitaldelReina.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.

Remedios Zafra
Jueves 19 de marzo, 2026 - 19:00 h
La Cátedra José Luis Brea, dedicada a la reflexión en torno a la imagen y la epistemología de la visualidad en la contemporaneidad, inaugura su programación con la conferencia de la ensayista y pensadora Remedios Zafra.
«Que el auge antifeminista contemporáneo se construya como un impulso antiintelectual no es casual y ambas tendencias se alimentan mutuamente. Para posicionar un discurso reaccionario que defiende la desigualdad de las personas es preciso cuestionar los estudios y políticas de género, pero también devaluar los pilares del conocimiento donde estos se han construido con mayor intensidad en las últimas décadas, maltratando además su sostén institucional: universidades, centros de arte e investigación y cultura académica.
El feminismo ha estado profundamente unido a la celebración del pensamiento humanista más comprometido, y los periodos de ilustración y los momentos de transición hacia formas sociales más justas y sostenidas en la educación han sido aquellos en los que la reivindicación feminista ha surgido con más fuerza. La conciencia y logros de igualdad aumentan cuando la educación es una protagonista social, de forma que desvalorizar el trabajo intelectual también contribuye a dañar el feminismo y viceversa, en tanto que el vínculo entre el conocimiento y el feminismo no es solo conceptual e histórico, es también un vínculo íntimo y político. Hoy el antifeminismo es usado a nivel global como adhesivo simbólico de movimientos de ultraderecha, paralelamente a la devaluación de los saberes y conocimientos que emergen de la universidad y la ciencia, maltratados por bulos y desinformación en las redes y desde la espectacularización de la vida mediada por pantallas. Son consecuencias no ajenas a la primacía de un valor escópico que desde hace tiempo denosta el pensamiento y posiciona lo más visto como lo más valioso en la mediación normalizada de la tecnología. Esta inercia convive con proclamas tecnolibertarias que reactivan un patriarcado que usa el resentimiento de muchos hombres como forma seductora y cohesionadora para mantener y azuzar privilegios en el nuevo mundo como tecnoescenario.
En esta conferencia se aborda este contexto epocal profundizando en la sincronía de estos auges desde un paralelismo añadido en las formas de dominio patriarcal y tecnolaboral. Un paralelismo en el que el feminismo y el trabajo intelectual tanto están siendo damnificados como lanzando señales de que en ambos descansan respuestas emancipadoras frente a los actuales giros reaccionarios y de neutralización crítica. Esta sintonía hablaría además de cómo la perversa base patriarcal que convierte a las mujeres en mantenedoras de su propia subordinación tiene su equivalente en la autoexplotación alentada de los trabajadores culturales; en la legitimación del capital afectivo y del capital simbólico como pagos suficientes; en el desdibujamiento de los límites entre vida y trabajo y en el aislamiento doméstico; o en la presión de agrado y complacencia como forma patriarcal extendida, hoy vinculada con el entusiasmo fingido de trabajadores precarios, pero también con la adulación tecnológica. Como respuesta a la resistencia y acción intelectual posible, el patriarcado ha vinculado a las feministas con un futuro que se aventuraba desdichado para ellas igualando «pensamiento y conciencia» a infelicidad, allí donde estos justamente han sido (y siguen siendo) resorte de autonomía y emancipación».
— Remedios Zafra

27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo
Miércoles 4 y jueves 5 de marzo, 2026
Los días 4 y 5 de marzo de 2026 se celebran las 27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo, organizadas por el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía, con el patrocinio de Fundación Mapfre. Se trata de un encuentro internacional que tiene como objetivo compartir y debatir experiencias e investigaciones, abrir nuevas vías de estudio y reflexionar sobre la conservación y la práctica profesional de restauración.
Esta edición se lleva a cabo de forma presencial y virtual, de manera simultánea, mediante intervenciones de 20 minutos, seguidas de 5 minutos de preguntas.