
equipoMotor. Un poco más Frankenstein, por Ana CSC (Galaxxia), 2025
Inspiración: Maruja Mallo
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un lugar donde desmontar la idea de una única historia y un único tiempo. Desde una perspectiva decolonial y queer se exploran películas que rompen la línea recta del pasado-presente-futuro, que mezclan memorias, ralentizan el progreso y dejan espacio para ritmos que no suelen tener cabida en los relatos oficiales. Aquí las imágenes abren grietas por las que aparecen cuerpos, voces y afectos que trastocan el archivo y cuestionan quién narra, desde dónde y para quién. La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: usar el cine para imaginar otros modos de recordar, de pertenecer y de proyectar futuros que todavía no hemos podido vivir.
Colabora
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Participantes
equipoMotor «un poco más Frankenstein»
(2025-2026) está formado por diecisiete participantes de perfiles muy diversos, en edades, trayectorias profesionales y formación. Con el acompañamiento de Galaxxia, llevan a cabo la programación colectiva de este ciclo audiovisual: Juan-Bautista Alcalde Jiménez, Águeda Asenjo Bejarano, Nerea Atance López, Maite Casado Bernal, Amelia Die Goyanes, Pedro Fernández Castañón, Clara Fuentes Cocco, Manuel G., Mikina García de Viedma Irueste, Lucía Gómez Montalvo, Daniela Jándula Herrero, Eduardo L., Mario Manso García, Merche Márquez Urruela, Lúa Peña de la Casa, Nora Ramos Alonso y Lucía del Rey Guzmán.
Galaxxia
se sitúa en la intersección entre trabajo cultural, juventud y diversidad territorial. Su práctica se articula en torno a la defensa de los derechos culturales y de la cultura comunitaria, incitando narrativas «un poco más Frankenstein» —híbridas, experimentales y críticas— en la museología contemporánea. Galaxxia impulsa acciones de investigación, creación artística, mediación cultural e incidencia institucional, y ha contado con el apoyo de instituciones como el Ministerio de Cultura, la Fundación Daniel y Nina Carasso, La Casa Encendida, Cultura y Ciudadanía o el Plan de Derechos Culturales, además de colaborar con múltiples proyectos afines. Está producido por Nada Colectivo y gestionado por Ana Campillos, Francesca Alessandro e Iris Hernández.
El programa se publicará diez días antes de la proyección.
Actividad dentro de la programación...
La pantalla monstruosa
equipoMotor toma el Cine
¿Y si el Museo pudiera ser «un poco más Frankenstein»?
equipoMotor reúne a adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en anteriores proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. En esta edición, coordinado por el colectivo Galaxxia, el grupo se constituye como una comunidad de programación autónoma que diseña y presenta cuatro sesiones públicas en el Cine del Museo. Por primera vez, el grupo de participantes actúa como un «colectivo curatorial audiovisual temporalmente autónomo», con capacidad real de incidir en la programación del Museo y de abrir la conversación del programa al público general.
El ciclo se organiza en cuatro bloques temáticos distribuidos a lo largo del año: lo freak como metodología, el trabajo cultural, la intergeneracionalidad y la descentralización institucional. Bajo el título Un poco más Frankenstein, esta edición apuesta por un espacio audiovisual disidente y mutante: un cine que no teme mostrar sus costuras, que convive con sus fantasmas y que convierte la mezcla, el error y la deriva en una forma colectiva de pensar. Las películas seleccionadas provienen del archivo de Hamaca, plataforma de referencia que reúne el mayor catálogo de audiovisual experimental del Estado español, desde finales de los años sesenta hasta la actualidad.
Ver programa
Intergeneracionalidad
9 ABR 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un lugar donde desmontar la idea de una única historia y un único tiempo. Desde una perspectiva decolonial y queer se exploran películas que rompen la línea recta del pasado-presente-futuro, que mezclan memorias, ralentizan el progreso y dejan espacio para ritmos que no suelen tener cabida en los relatos oficiales. Aquí las imágenes abren grietas por las que aparecen cuerpos, voces y afectos que trastocan el archivo y cuestionan quién narra, desde dónde y para quién. La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: usar el cine para imaginar otros modos de recordar, de pertenecer y de proyectar futuros que todavía no hemos podido vivir.

Descentralización institucional
21 MAY 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta última sesión se centra en películas que sacan al museo de su eje y lo obligan a mirar desde los bordes. Obras que trabajan con lo que normalmente queda fuera: territorios periféricos, estéticas poco pulidas, gestos torpes pero llenos de intención. En lugar del brillo institucional, aquí aparecen lo áspero, lo precario y lo extraño como formas legítimas de hacer y mostrar cultura. La idea es pensar qué pasa cuando la autoridad del centro se desplaza, cuando lo feo o lo incómodo no se esconden, sino que se reconocen como parte de lo común. Un cine que no busca gustar, sino abrir espacio y permitir que otras maneras de ver y habitar el museo entren en escena.

Lo freak como metodología
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta primera sesión explora lo freak como metodología, una forma de acercarse al cine y al museo desde la experimentación, la anomalía y la desviación de los cánones establecidos. El cine se entiende como un espacio de ensayo, donde imágenes, sonidos y narrativas se desajustan para abrir otras formas de lectura crítica, cuestionar las normas y poner en tensión lo establecido. En este marco, el grupo acuerda partir del disenso como punto de arranque y formula una primera pregunta: ¿qué monstruos habitan ya la institución?Buenos días España muestra cómo la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona repite cada domingo sus rituales y disciplinas militares, lo que evidencia cómo estas prácticas mantienen vivas ideologías de extrema derecha. La pieza activa el tipo de mirada y de tensión que interesa al grupo, y abre la conversación hacia cómo lo abyecto puede habitar en la aparente normalidad.

El monstruo del trabajo
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta segunda entrega propone abordar el cine como un lugar desde el que se visibilizan el trabajo cultural y los procesos de producción que dialogan con la creación artística. A partir de esta premisa, la sesión se centra en explorar cómo se producen, ensamblan y distribuyen los contenidos audiovisuales, desde las manos que manipulan las imágenes hasta los cuerpos que participan en su circulación. Se pretende reflexionar así sobre el esfuerzo invisible, la precariedad y las formas de colaboración que sostienen la vida cultural, que transforman la experiencia cinematográfica en un acto de reconocimiento y cuidado del trabajo común.
A partir de la idea de «el monstruo del trabajo», EquipoMotor abre un diálogo sobre cómo el museo podría volverse «un poco más Frankenstein» desde el abordaje de las condiciones materiales que reproducen, entre otras, situaciones como las que refleja Get into The Zone, la pieza elegida por el grupo intergeneracional. Es una sesión para seguir habitando la fricción, plantear preguntas incómodas y afinar el lenguaje con el que imaginar futuros en los que el malestar laboral no se silencie, sino que se organice.
Get into The Zone es un vídeoensayo de Juan David Galindo que explora estados de concentración intensiva asociados al trabajo y al ocio en entornos digitales. La pieza, cuyo título parte de la expresión usada en programación para describir un estado de hiperfoco productivo, pone en relación este estado con diagnósticos y malestares contemporáneos como TDAH, síndrome de desgaste profesional, ansiedad, depresión e hiperestimulación.
El recorrido propuesto por Galindo combina elementos narrativos y conceptuales. Conecta el uso de estimulantes —desde fármacos derivados de anfetaminas hasta café, té, mate o bebidas con taurina— con la historia económica y cultural de estas sustancias. Y también vincula estas prácticas con dinámicas de trabajo frente a pantallas, videojuegos, música electrónica y formas de ocio atravesadas por estimulación continua. La experiencia personal del autor funciona aquí como hilo conductor para situar estos procesos en un marco social e histórico más amplio.
Más actividades

Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte contemporáneo
23 de febrero – 14 de diciembre, 2026 – Consultar programa
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte es un grupo de estudio orientado a pensar cómo ciertas prácticas artísticas y culturales contemporáneas se resisten a la referencialidad que domina las lógicas de producción y consumo del arte actual. Esta propuesta pone en su centro los conceptos de dificultad y desvío, bajo los que convoca a todo procedimiento capaz de evitar la absorción de las formas artísticas por un sentido que aparece como si fuera anterior e independiente de su expresión. Al garantizar la perceptibilidad de sus lenguajes, la dificultad invita a pensar el sentido como efecto de una tensión significante; es decir, como una actividad productiva y creativa que, desde la materialidad de los objetos artísticos, libera la experiencia estética del mandato representacional y a quienes participan en ella de la pasividad asociada a las tareas de mímesis y descodificación.
La economía de la norma referencial traduce la lógica social del capitalismo, donde operan formas insidiosas de captura de subjetividad y sentido. A principios de los ochenta, y adoptando un esquema marxista, el poeta Ron Silliman señaló que esta lógica consistía en separar el lenguaje de cualquier marca, gesto, grafía, forma o sintaxis que lo vinculara a las condiciones de su producción, quedando, así, fetichizado (como sin sujeto), y alienando a sus usuarios en un uso del que no son responsables. Esta doble desposesión cifra la estrategia política de la objetividad referencial: sin sujeto y sin marca de su propia consistencia, el lenguaje es solamente objeto, esa realidad en la que desaparece.
Los usos políticos de la referencialidad, hoy más sofisticados que nunca, sostienen también la fase neoliberal-extractivista del capitalismo que atraviesa política, económica y estéticamente las sociedades actuales. Contra ellos emergen prácticas artísticas fugitivas que, desde los estudios negros, queer y otras posiciones críticas subalternas, rechazan los límites objetivos de lo que existe, inventan formas para nombrar lo que está fuera de lo ya nombrado, y devuelven a los sujetos la capacidad de participar en los procesos de emisión e interpretación.
Leída desde el trabajo artístico, a la captura objetiva de la referencialidad se le puede llamar transparencia. Mirada desde un contrato social que reproduce la desigualdad sobre posiciones identitarias fijas, lo que en esta objetividad se transparenta son, precisamente, los discursos que sostienen el statu quo de la dominación. Frente al infierno de esos discursos, la intención de este grupo es explorar de forma colectiva, a partir de obras desviadas o fugitivas, el paraíso del lenguaje que Monique Wittig encontró en las prácticas extrañadas de la literatura. Porque la potencia política de la dificultad —esto es, su contribución a la utopía de una lengua libre entre iguales— pasa por hacer ver, primero, sus propios desvíos, desde ahí la norma que esos desvíos transgreden, y, por último, la estrechez de una norma que en ningún caso agota las posibilidades de decir, significar, referir y producir un mundo.
Desde esta denuncia de la alienación, fetichización y captura referenciales, Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte atiende a las estrategias de resistencia que llevan a cabo artistas y poetas de la contemporaneidad. Su interés se orienta a propuestas tan evidentemente difíciles o esquivas como las de Gertrude Stein, Lyn Hejinian, Theresa Hak Kyung Cha, Kameelah Janan Rasheed, Kathy Acker, María Salgado o Ricardo Carreira, y tan en apariencia sencillas como las de Fernanda Laguna, Felix Gonzalez Torres o Cecilia Vicuña, entre otros ejemplos que pueden ser añadidos según los deseos y las dinámicas del grupo.
Las diez sesiones del grupo de estudio, desarrolladas entre febrero y diciembre, combinan seminarios teóricos, trabajo con obras de las Colecciones y con exposiciones del Museo, talleres de lectura y aperturas al público. Todas estas modalidades sirven como espacios de encuentro para pensar en común ciertos problemas de poética —es decir, algunas cuestiones políticas— de la escritura y del arte actual.
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte inaugura la línea de investigación Adiós, representación, con la que la Dirección de Estudios del Museo Reina Sofía se propone explorar la emergencia de prácticas artísticas y culturales contemporáneas que se alejan de la representación como estrategia estético-política dominante, y dirigen su atención hacia lenguajes artísticos que cuestionan la tendencia de señalar, nombrar y fijar, para abogar por estéticas fugitivas. A lo largo de sus tres años de duración, la línea de investigación se materializa en grupos de estudio, seminarios, proyecciones y otro tipo de programación pública.

Intergeneracionalidad
9 ABR 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un lugar donde desmontar la idea de una única historia y un único tiempo. Desde una perspectiva decolonial y queer se exploran películas que rompen la línea recta del pasado-presente-futuro, que mezclan memorias, ralentizan el progreso y dejan espacio para ritmos que no suelen tener cabida en los relatos oficiales. Aquí las imágenes abren grietas por las que aparecen cuerpos, voces y afectos que trastocan el archivo y cuestionan quién narra, desde dónde y para quién. La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: usar el cine para imaginar otros modos de recordar, de pertenecer y de proyectar futuros que todavía no hemos podido vivir.

Mirar de cerca. Píldoras formativas
Del 16 al 26 de marzo, 2026 - Consultar programa
Las colecciones de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo Reina Sofía son accesibles a cualquier persona interesada. Este programa está destinado a facilitar el acceso a estos recursos a través de varios talleres centrados en aspectos clave como el manejo básico del catálogo, las revistas y otras publicaciones seriadas, los archivos, las bases de datos y LaDigitaldelReina.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.

Remedios Zafra
Jueves 19 de marzo, 2026 - 19:00 h
La Cátedra José Luis Brea, dedicada a la reflexión en torno a la imagen y la epistemología de la visualidad en la contemporaneidad, inaugura su programación con la conferencia de la ensayista y pensadora Remedios Zafra.
«Que el auge antifeminista contemporáneo se construya como un impulso antiintelectual no es casual y ambas tendencias se alimentan mutuamente. Para posicionar un discurso reaccionario que defiende la desigualdad de las personas es preciso cuestionar los estudios y políticas de género, pero también devaluar los pilares del conocimiento donde estos se han construido con mayor intensidad en las últimas décadas, maltratando además su sostén institucional: universidades, centros de arte e investigación y cultura académica.
El feminismo ha estado profundamente unido a la celebración del pensamiento humanista más comprometido, y los periodos de ilustración y los momentos de transición hacia formas sociales más justas y sostenidas en la educación han sido aquellos en los que la reivindicación feminista ha surgido con más fuerza. La conciencia y logros de igualdad aumentan cuando la educación es una protagonista social, de forma que desvalorizar el trabajo intelectual también contribuye a dañar el feminismo y viceversa, en tanto que el vínculo entre el conocimiento y el feminismo no es solo conceptual e histórico, es también un vínculo íntimo y político. Hoy el antifeminismo es usado a nivel global como adhesivo simbólico de movimientos de ultraderecha, paralelamente a la devaluación de los saberes y conocimientos que emergen de la universidad y la ciencia, maltratados por bulos y desinformación en las redes y desde la espectacularización de la vida mediada por pantallas. Son consecuencias no ajenas a la primacía de un valor escópico que desde hace tiempo denosta el pensamiento y posiciona lo más visto como lo más valioso en la mediación normalizada de la tecnología. Esta inercia convive con proclamas tecnolibertarias que reactivan un patriarcado que usa el resentimiento de muchos hombres como forma seductora y cohesionadora para mantener y azuzar privilegios en el nuevo mundo como tecnoescenario.
En esta conferencia se aborda este contexto epocal profundizando en la sincronía de estos auges desde un paralelismo añadido en las formas de dominio patriarcal y tecnolaboral. Un paralelismo en el que el feminismo y el trabajo intelectual tanto están siendo damnificados como lanzando señales de que en ambos descansan respuestas emancipadoras frente a los actuales giros reaccionarios y de neutralización crítica. Esta sintonía hablaría además de cómo la perversa base patriarcal que convierte a las mujeres en mantenedoras de su propia subordinación tiene su equivalente en la autoexplotación alentada de los trabajadores culturales; en la legitimación del capital afectivo y del capital simbólico como pagos suficientes; en el desdibujamiento de los límites entre vida y trabajo y en el aislamiento doméstico; o en la presión de agrado y complacencia como forma patriarcal extendida, hoy vinculada con el entusiasmo fingido de trabajadores precarios, pero también con la adulación tecnológica. Como respuesta a la resistencia y acción intelectual posible, el patriarcado ha vinculado a las feministas con un futuro que se aventuraba desdichado para ellas igualando «pensamiento y conciencia» a infelicidad, allí donde estos justamente han sido (y siguen siendo) resorte de autonomía y emancipación».
— Remedios Zafra

27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo
Miércoles 4 y jueves 5 de marzo, 2026
Los días 4 y 5 de marzo de 2026 se celebran las 27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo, organizadas por el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía, con el patrocinio de Fundación Mapfre. Se trata de un encuentro internacional que tiene como objetivo compartir y debatir experiencias e investigaciones, abrir nuevas vías de estudio y reflexionar sobre la conservación y la práctica profesional de restauración.
Esta edición se lleva a cabo de forma presencial y virtual, de manera simultánea, mediante intervenciones de 20 minutos, seguidas de 5 minutos de preguntas.
