
Giuliana Racco, High Roads, 2022, película
Celebrada el 21 may 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta última sesión se articula en torno a High Roads (Giuliana Racco, 2022), una película que desplaza la mirada desde los grandes relatos de la guerra en Gaza hacia formas cotidianas de resistencia. A través de cuatro mujeres palestinas que practican deporte, respiración y otras disciplinas corporales en un contexto marcado por la ocupación militar israelí, la obra muestra cómo el cuidado, la persistencia y la construcción de comunidad pueden convertirse en prácticas políticas. La película conecta con la idea del “sí mágico” desde la decisión de seguir produciendo bienestar, movimiento y vínculos allí donde las condiciones parecen impedirlo.
También propone una forma de descentralización: la resistencia no aparece en las instituciones ni en los discursos oficiales, sino en los cuerpos, los afectos y los gestos compartidos.
Esta última sesión se desarrolla a partir de películas que ensayan formas de desviarse del eje institucional y activar otros modos de mirar, jugar, resistir y organizarse colectivamente. A través de máscaras, reglas alteradas, ficciones corporales o prácticas cotidianas de cuidado, las obras trabajan con situaciones donde aceptar lo improbable o lo extraño funciona como una especie de «sí mágico»: un gesto que permite que algo se desplace y se transforme dentro de un contexto hegemónico.
El museo deja entonces de aparecer como un lugar fijo desde el que se ordena la cultura y pasa a convertirse en un espacio atravesado por otras reglas, temporalidades y maneras de habitar lo común. Las películas reunidas en esta sesión desplazan la mirada hacia lo que normalmente queda fuera: territorios periféricos, prácticas híbridas, gestos torpes pero llenos de intención o formas de organización alejadas de los códigos dominantes. En lugar del brillo institucional, aquí aparecen lo áspero, lo precario y lo extraño como formas legítimas de hacer y mostrar cultura.
La propuesta no busca tanto afirmar una nueva centralidad como abrir una pregunta sobre qué ocurre cuando la autoridad del centro se desestabiliza y otras sensibilidades, cuerpos o imaginarios entran en escena. Un cine que, más que ofrecer respuestas cerradas o buscar consenso, ensaya maneras distintas de habitar el museo y de producir espacio común.
Colabora
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
jueves 28 may 2026 a las 17:30
Giuliana Racco. High Roads
España y Palestina, 2022, AD, color, sonido versión original subtitulada al español, 18’40’’
—Presentación y coloquio con Galaxxia e integrantes de equipoMotor «un poco más Frankenstein»
Participantes
equipoMotor «un poco más Frankenstein»
(2025-2026) está formado por diecisiete participantes de perfiles muy diversos, en edades, trayectorias profesionales y formación. Con el acompañamiento de Galaxxia, llevan a cabo la programación colectiva de este ciclo audiovisual: Juan-Bautista Alcalde Jiménez, Águeda Asenjo Bejarano, Nerea Atance López, Maite Casado Bernal, Amelia Die Goyanes, Pedro Fernández Castañón, Clara Fuentes Cocco, Manuel G., Mikina García de Viedma Irueste, Lucía Gómez Montalvo, Daniela Jándula Herrero, Eduardo L., Mario Manso García, Merche Márquez Urruela, Lúa Peña de la Casa, Nora Ramos Alonso y Lucía del Rey Guzmán.
Galaxxia
se sitúa en la intersección entre trabajo cultural, juventud y diversidad territorial. Su práctica se articula en torno a la defensa de los derechos culturales y de la cultura comunitaria, incitando narrativas «un poco más Frankenstein» —híbridas, experimentales y críticas— en la museología contemporánea. Galaxxia impulsa acciones de investigación, creación artística, mediación cultural e incidencia institucional, y ha contado con el apoyo de instituciones como el Ministerio de Cultura, la Fundación Daniel y Nina Carasso, La Casa Encendida, Cultura y Ciudadanía o el Plan de Derechos Culturales, además de colaborar con múltiples proyectos afines. Está producido por Nada Colectivo y gestionado por Ana Campillos, Francesca Alessandro e Iris Hernández.


Actividad dentro de la programación...
La pantalla monstruosa
equipoMotor toma el Cine
¿Y si el Museo pudiera ser «un poco más Frankenstein»?
equipoMotor reúne a adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en anteriores proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. En esta edición, coordinado por el colectivo Galaxxia, el grupo se constituye como una comunidad de programación autónoma que diseña y presenta cuatro sesiones públicas en el Cine del Museo. Por primera vez, el grupo de participantes actúa como un «colectivo curatorial audiovisual temporalmente autónomo», con capacidad real de incidir en la programación del Museo y de abrir la conversación del programa al público general.
El ciclo se organiza en cuatro bloques temáticos distribuidos a lo largo del año: lo freak como metodología, el trabajo cultural, la intergeneracionalidad y la descentralización institucional. Bajo el título Un poco más Frankenstein, esta edición apuesta por un espacio audiovisual disidente y mutante: un cine que no teme mostrar sus costuras, que convive con sus fantasmas y que convierte la mezcla, el error y la deriva en una forma colectiva de pensar. Las películas seleccionadas provienen del archivo de Hamaca, plataforma de referencia que reúne el mayor catálogo de audiovisual experimental del Estado español, desde finales de los años sesenta hasta la actualidad.
Ver programa
Lo freak como metodología
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta primera sesión explora lo freak como metodología, una forma de acercarse al cine y al museo desde la experimentación, la anomalía y la desviación de los cánones establecidos. El cine se entiende como un espacio de ensayo, donde imágenes, sonidos y narrativas se desajustan para abrir otras formas de lectura crítica, cuestionar las normas y poner en tensión lo establecido. En este marco, el grupo acuerda partir del disenso como punto de arranque y formula una primera pregunta: ¿qué monstruos habitan ya la institución?Buenos días España muestra cómo la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona repite cada domingo sus rituales y disciplinas militares, lo que evidencia cómo estas prácticas mantienen vivas ideologías de extrema derecha. La pieza activa el tipo de mirada y de tensión que interesa al grupo, y abre la conversación hacia cómo lo abyecto puede habitar en la aparente normalidad.

El monstruo del trabajo
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta segunda entrega propone abordar el cine como un lugar desde el que se visibilizan el trabajo cultural y los procesos de producción que dialogan con la creación artística. A partir de esta premisa, la sesión se centra en explorar cómo se producen, ensamblan y distribuyen los contenidos audiovisuales, desde las manos que manipulan las imágenes hasta los cuerpos que participan en su circulación. Se pretende reflexionar así sobre el esfuerzo invisible, la precariedad y las formas de colaboración que sostienen la vida cultural, que transforman la experiencia cinematográfica en un acto de reconocimiento y cuidado del trabajo común.
A partir de la idea de «el monstruo del trabajo», EquipoMotor abre un diálogo sobre cómo el museo podría volverse «un poco más Frankenstein» desde el abordaje de las condiciones materiales que reproducen, entre otras, situaciones como las que refleja Get into The Zone, la pieza elegida por el grupo intergeneracional. Es una sesión para seguir habitando la fricción, plantear preguntas incómodas y afinar el lenguaje con el que imaginar futuros en los que el malestar laboral no se silencie, sino que se organice.
Get into The Zone es un vídeoensayo de Juan David Galindo que explora estados de concentración intensiva asociados al trabajo y al ocio en entornos digitales. La pieza, cuyo título parte de la expresión usada en programación para describir un estado de hiperfoco productivo, pone en relación este estado con diagnósticos y malestares contemporáneos como TDAH, síndrome de desgaste profesional, ansiedad, depresión e hiperestimulación.
El recorrido propuesto por Galindo combina elementos narrativos y conceptuales. Conecta el uso de estimulantes —desde fármacos derivados de anfetaminas hasta café, té, mate o bebidas con taurina— con la historia económica y cultural de estas sustancias. Y también vincula estas prácticas con dinámicas de trabajo frente a pantallas, videojuegos, música electrónica y formas de ocio atravesadas por estimulación continua. La experiencia personal del autor funciona aquí como hilo conductor para situar estos procesos en un marco social e histórico más amplio.

Familias desviadas
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que ha participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un espacio donde poder verse reflejadas y reflejados. Las personas participantes del grupo han querido elegir una pieza que permita al público conocer un poco mejor quiénes son y cómo trabajan juntas. En Salir del aula. Un día sin profes (Luz Broto Lema, 2017) un grupo de estudiantes decide abandonar el instituto durante un día. A partir de ese gesto sencillo aparece una pregunta sobre las normas que organizan una institución, sobre quién decide cómo se habita y sobre qué ocurre cuando esas reglas se suspenden.
La pieza coloca el conflicto en el centro y propone un detonante claro: «¿y si…?». ¿Y si durante un día no hubiera profesorado? ¿Qué tipo de relaciones, acuerdos o tensiones aparecerían? Desde ahí se abre una reflexión sobre las estructuras de poder presentes en espacios como un instituto, pero también en otros lugares institucionales, como puede ser un museo.
El título de la sesión, Familias desviadas, recoge otra de las preguntas que atraviesan el trabajo de equipoMotor: ¿qué ocurre cuando la idea tradicional de familia se desplaza y aparecen otras formas de organizar los afectos? En lugar de una estructura fija o jerárquica, el grupo ensaya formas de relación más circulares, asamblearias y abiertas, donde las decisiones se toman colectivamente y donde caben distintas edades, trayectorias y modos de estar.
La propia curaduría de esta sesión responde a esa lógica. El proceso ha sido colectivo, fragmentario y experimental, cercano a una forma frankensteiniana de organizarse: juntar piezas, probar combinaciones, discutirlas en grupo y volver a ensamblarlas. Un método que combina lo serio con lo lúdico y lo crítico con lo afectuoso.
Siguiendo el impulso que plantea la película, equipoMotor se hace una última pregunta que atraviesa toda la sesión: ¿y si el museo pudiera ser también un poco más Frankenstein, más afectuoso y más desviado?

El sí mágico
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta última sesión se articula en torno a High Roads (Giuliana Racco, 2022), una película que desplaza la mirada desde los grandes relatos de la guerra en Gaza hacia formas cotidianas de resistencia. A través de cuatro mujeres palestinas que practican deporte, respiración y otras disciplinas corporales en un contexto marcado por la ocupación militar israelí, la obra muestra cómo el cuidado, la persistencia y la construcción de comunidad pueden convertirse en prácticas políticas. La película conecta con la idea del “sí mágico” desde la decisión de seguir produciendo bienestar, movimiento y vínculos allí donde las condiciones parecen impedirlo.
También propone una forma de descentralización: la resistencia no aparece en las instituciones ni en los discursos oficiales, sino en los cuerpos, los afectos y los gestos compartidos.Esta última sesión se desarrolla a partir de películas que ensayan formas de desviarse del eje institucional y activar otros modos de mirar, jugar, resistir y organizarse colectivamente. A través de máscaras, reglas alteradas, ficciones corporales o prácticas cotidianas de cuidado, las obras trabajan con situaciones donde aceptar lo improbable o lo extraño funciona como una especie de «sí mágico»: un gesto que permite que algo se desplace y se transforme dentro de un contexto hegemónico.
El museo deja entonces de aparecer como un lugar fijo desde el que se ordena la cultura y pasa a convertirse en un espacio atravesado por otras reglas, temporalidades y maneras de habitar lo común. Las películas reunidas en esta sesión desplazan la mirada hacia lo que normalmente queda fuera: territorios periféricos, prácticas híbridas, gestos torpes pero llenos de intención o formas de organización alejadas de los códigos dominantes. En lugar del brillo institucional, aquí aparecen lo áspero, lo precario y lo extraño como formas legítimas de hacer y mostrar cultura.
La propuesta no busca tanto afirmar una nueva centralidad como abrir una pregunta sobre qué ocurre cuando la autoridad del centro se desestabiliza y otras sensibilidades, cuerpos o imaginarios entran en escena. Un cine que, más que ofrecer respuestas cerradas o buscar consenso, ensaya maneras distintas de habitar el museo y de producir espacio común.
Más actividades

Expedientes de revoluciones tropicales
Sábado 20 y 27 de junio, 2026 - 19:00 H
El ciclo Reencuadrando las imágenes bananeras cierra con dos obras que condensan la culminación y el ocaso de este período histórico, epopeyas que cruzan fronteras y registros para encarnar las vivencias de la lucha armada en la región. Las cámaras conviven con los fusiles, las fronteras entre naciones se difuminan y la paciencia alcanza su límite. Es aquí donde llega el punto de inflexión, cuando la sangre derramada se vuelve demasiado pesada y los murmullos de aquella cofradía regional son sepultados de nuevo.
Pan y dignidad (Carta abierta de Nicaragua) recuenta los antecedentes históricos y el proceso de reconstrucción nacional en Nicaragua a partir de la insurrección popular sandinista. Historias prohibidas de Pulgarcito sumerge la cámara en el centro de la lucha revolucionaria salvadoreña, intercalando testimonios de violencia cotidiana con los versos del poeta Roque Dalton.
Ambas obras entienden la revolución armada como un expediente abierto y en vías de construcción. La cofradía insurgente, aunque disuelta, aún resuena en la historia regional.

Circular sobre cuerpos exprimidos
Viernes 19 y 26 de junio, 2026 - 19:00 H
Cuando las formas de la violencia se someten a la sociedad, el cine responde desde la urgencia. Las imágenes se abstraen, los sonidos se difuminan y el registro disidente viene desde las vísceras. La zona intertidal es un acercamiento ensayístico y poético a la represión sufrida por docentes en El Salvador durante los años setenta; un maestro estudia la biodiversidad de la costa salvadoreña mientras un niño encuentra un cuerpo en la misma playa. A propósito de la mujer entrelaza testimonios de miseria e ira hacia las estructuras patriarcales, con escenas de ficción de una procesión simbólica a través de un desierto hostil.
Ambas películas entienden el cuerpo como blanco de violencia y como territorio de insurrección; un espacio donde la sangre derramada por la militancia y la cruz del yugo patriarcal transforman el dolor en denuncia y la existencia fuera del statu quo en un acto de disidencia política.

Sello de origen centroamericano
Jueves 18 y 25 de junio, 2026 - 19:00 H
Las tierras fértiles, las manos campesinas, los rostros de la ruralidad. Este primer programa del ciclo Reencuadrando las imágenes bananeras entiende los cimientos de la experiencia centroamericana desde la explotación, el extractivismo y el desplazamiento, así como desde la organización y resistencia que surge como reacción. Las cuatro películas que lo componen van de la lírica documental de la solidaridad campesina a la subversión lúdica del formato institucional de la United Fruit Company.
Bananeras es un combativo retrato de las condiciones inhumanas en las plantaciones estadounidenses situadas en Nicaragua durante gran parte del siglo XX. Costa Rica Banana Republic presenta una incisiva sátira del documental institucional bananero que vislumbra la naturaleza extractiva de este modelo agroexportador en la década de 1970. Organización Campesina encuadra la resistencia rural hondureña desde el registro directo y la lírica documental. Dos veces mujer disecciona la invisibilización de la doble jornada a la que es sometida la campesina centroamericana: trabajo en el campo y en el hogar. En conjunto, estas obras presentan la tierra como un cuerpo herido y, a la vez, un espacio de dignidad.

Políticas y prácticas de acogida
19, 20 JUN 2026
Coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Refugiadas, que se celebra el 20 de junio, Museo Situado y GRIGRI organizan este encuentro internacional que promueve la discusión, el debate y el intercambio de prácticas que sostienen la solidaridad con las personas migrantes en los países de la Unión Europea.
El programa, que se concibe como un espacio de intercambio y construcción colectiva de conocimientos, incluye un taller de creación colaborativa, conversatorios, una comida popular y un cinefórum —actividades diseñadas por un comité local integrado por jóvenes menores de 30 años de diferentes territorios de Europa—. Las recomendaciones políticas sobre acogida y hospitalidad en contextos urbanos surgidas de este encuentro se presentan en Bruselas a finales de 2026.
Estas jornadas se desarrollan en el contexto del proyecto de cooperación europea Bridging Borders y en el marco del décimo aniversario del proyecto GRIGRI Pixel.
![Agnes Essonti Luque, A Journey [Un viaje], 2024. Museo Reina Sofía](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/AGNESESSONT.jpg.webp)
De Viva Voz 3. Agnes Essonti Luque
Lunes 15 de junio, 2026 — De 18:30 a 20:00 h
La obra Un viaje (2024), de la joven artista española-camerunesa Agnes Essonti Luque, invita al público a acompañar a una réplica de una estatuilla africana de madera del Museu Etnològic i de les Cultures del Món (Barcelona) en su periplo de retorno a Camerún. La documentación visual y fotográfica que narra esta historia actúa como estrategia de reparación y restitución simbólica frente a las políticas extractivistas de la institución museo en la modernidad occidental. De esta manera, la instalación permite activar la conversación en torno a la violencia y el vaciado que producen ciertas dinámicas coloniales, pero también sobre la memoria familiar y los saberes comunitarios.
En diálogo con la comisaria Suset Sánchez, esta visita-encuentro busca propiciar una conversación en torno a la pieza y el contexto en que se muestra, así como atender a otros desafíos, tensiones o preguntas que la obra de Essonti lanza al público.
