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Viernes 9 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 1
Segundo pase: viernes 6 de agosto, 2021
Akosua Adoma Owusu. Me Broni Ba [Mi bebita blanca]
Ghana y Estados Unidos, 2009, color, VO en inglés y akan con subtítulos en español, 22’Ousmane Sembène. La Noire de… [La chica negra]
Senegal y Francia, 1966, b/n, VO en francés y wólof con subtítulos en español, 60’ Versión restaurada por Film Foundation’s World Cinema Project en colaboración con Cineteca di Bologna—Recital con acompañamiento musical de Syla Aboubabacar y Artemisa Semedo, poeta, actriz y activista, su trabajo fusiona poesía, danza y música con una mirada afrodescendiente, en el primer pase
El primer largometraje del autor senegalés Ousmane Sembène se considera la obra fundacional del cine de los países de África al sur del Sahara y uno de los hitos del cine mundial. Pero la historia de esta mujer sin nombre, criada negra de una familia burguesa blanca en Dakar que se traslada con la familia a Europa, el relato de su alienación y su aislamiento, lejos de perder su relevancia y actualidad con el tiempo, se vuelve hoy en día más pertinente que nunca. El cortometraje Me Broni Ba, de la directora estadounidense de origen ghanés Akosua Adoma Owusu, proporciona algunas de las claves de la relevancia actual de la obra de Sembène. El confuso legado del colonialismo europeo en África se evoca mediante mujeres que peinan viejas muñecas occidentales. Este poético retrato de las peluquerías de Kumasi, en Ghana, presenta el cuerpo como un lugar de significados políticos vinculados con las nociones de raza y género.
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Sábado 10 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 2
Segundo pase: sábado 7 de agosto, 2021
Moustapha Alassane. Bon Voyage, Sim [Buen viaje, Sim]
Níger, 1966, color, sonido, 5’
Cortesía Institut français de EspañaOusmane Sembène. Mandabi [El giro postal]
Senegal, 1968, color, VO en wólof y francés con subtítulos en español, 90’. Versión restauradaEl segundo largometraje de Sembène es la tragicómica odisea de un hombre que trata de cobrar el giro postal que le ha mandado su sobrino desde Francia, enfrentándose a la burocracia local, a la codicia generalizada y a su propia ignorancia. Ya tendría asegurado un lugar en la historia del cine por ser el primer largometraje rodado en una lengua africana, en wólof, pero la película es a la vez un magnífico retrato del Senegal recién independizado y una declaración de intenciones de Sembène que, dividido entre la literatura y el cine (Mandabi, como La Noire de…, se basa en relatos previos suyos), escoge el cine. Frente a la literatura, que limita la recepción de la obra porque requiere dominar la lectoescritura, muy a menudo en alguna de las lenguas colonizadoras, Sembène concibe el cine como un lenguaje universal, que prolonga la transmisión oral africana, un medio fundamental para difundir la historia y el presente sin las barreras de la alfabetización. Otro medio universal que prácticamente puede prescindir del diálogo son las fábulas animadas de contenido satírico de Moustapha Alassane, pionero e inventor incansable de un cine crítico animado por el deseo de llegar a las masas.
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Viernes 16 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 3
Segundo pase: viernes 13 de agosto, 2021
Jean-Pierre Bekolo. La Grammaire de grand-mère [La gramática de la abuela]
Camerún, 1996, color, VO en francés con subtítulos en español, 7’Djibril Diop Mambéty. Touki bouki
Senegal, 1973, color, VO en wólof con subtítulos en español, 89’En Dakar, un pastor conoce a una estudiante. Ambos sueñan con llegar a París y todos los medios son válidos para reunir el dinero del pasaje. Entre la cotidianidad de los barrios pobres de Dakar y la representación de un París más simbólico que real, entre la tradición y la modernidad, el sueño y la realidad, nace un clásico del cine africano. Touki bouki viene precedida de una entrevista a Djibril Diop Mambéty, filmada casi con reverencia por Jean-Pierre Bekolo. Mambéty nos revela: “El cine nace en África porque la imagen ha nacido en África. Los instrumentos puede que sean europeos, pero la necesidad creativa y la razón proceden de nuestra tradición oral. Para hacer una película solo tienes que cerrar los ojos y ver las imágenes. Abres los ojos y ahí está la película. Quiero que los niños entiendan que África es una tierra de imágenes […] debido simple y paradójicamente, a la tradición oral. Y la tradición oral es una tradición de imágenes. Lo que se dice es más potente que lo que se escribe, la palabra se dirige directamente a la imaginación, no al oído. La imaginación crea la imagen y la imagen crea el cine, así que somos por vía directa los progenitores del cine”.
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Sábado 17 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 4
Segundo pase: sábado 14 de agosto, 2021
Safi Faye. Fad’jal
Senegal y Francia, 1979, color, VO en serer con subtítulos en español, 112’—Presentación del primer pase por Elena García, antropóloga y miembro de la asociación CNAAE (Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente en España)
En 1975 la cineasta y etnóloga Safi Faye estrenó Kaddu Beykat, el primer largometraje dirigido por una mujer africana. Cuatro años más tarde dirigió Fad’jal, un documental sobre su pueblo natal, basado en su tesis doctoral, en el que buscaba poner en imágenes una historia y una vida cotidiana hasta entonces conservada mediante la palabra, así como relacionarlo con la denuncia de la explotación actual del mundo agrícola. En palabras de Safi Faye: “A diferencia de la historia de Francia, escrita y aprendida en la escuela, ¿cómo se transmite la historia africana que solo existe en la tradición oral? ¿Quién la transmitirá a los niños? El anciano, aquel que conserva la memoria de la historia. Todas las noches, los niños trepan a las hermosas ceibas al salir de la escuela y se encuentran con el anciano. Él les transmite su historia, la que no ha sido escrita. Fad'Jal habla de eso, de la fundación del pueblo y de todos los eventos que se sucedieron a continuación. El abuelo habla de los ritos de paso tradicionales y de los ritos agrarios, así como del origen de este pueblo fundado por una mujer (Mbang Fadial) en torno al siglo XVI”.
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Viernes 23 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 5
Segundo pase: viernes 20 de agosto, 2021
Moustapha Alassane. Le Retour d’un aventurier [El retorno del aventurero]
Níger, 1966, color, VO en hausa y francés con subtítulos en español, 34’
Cortesía Institut français de EspañaJean-Marie Teno. Lieux saints [Lugares santos]
Camerún, 2009, color, VO en francés con subtítulos en español, 70’—Presentación del segundo pase por Javier Fernández Vázquez, cineasta autor de dos largometrajes sobre Guinea Ecuatorial y el pasado colonial español (Anunciaron Tormenta, 2020, y Árboles, 2013 realizada por el colectivo de cine Los Hijos)
Jean-Marie Teno vuelve a Uagadugú, capital de Burkina Faso, para asistir a FESPACO, el Festival Panafricano de Cine y Televisión, la gran cita del cine africano desde 1969. Pero esta vez decide, invitado por una amiga, residir y filmar en el barrio de St. Léon, donde, entre otras cosas, hay un cine club en el que se proyectan copias piratas para los vecinos del barrio. De manera sutil y desenvuelta, las escenas de la película suscitan preguntas, algunas nuevas, otras menos, y revelan los hilos insólitos que enredan el cine, la religión, la tradición, la artesanía o la masculinidad. Como prólogo a este documental que aúna inteligencia, humor y modestia, recuperamos Le Retour d’un aventurier, el primer wéstern africano que constituye, a la vez, un homenaje al género; una adaptación al contexto y reflexión irónica sobre sus códigos. Sobre su película, Jean-Marie Teno dice: “Hace 50 años no se ponían películas africanas porque no había. Hoy, cuando ya hay, las películas europeas y americanas ocupan todo el mercado. Corremos el riesgo de que toda una generación crezca sin haber visto películas africanas. Idrissa Ouédraogo me decía: ‘Si yo tuviera los medios, sería peor que los piratas. Inundaría el mercado para que la juventud se acostumbre a ver estas películas’”.
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Sábado 24 de julio, 2021 - 22:00 h Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 6
Segundo pase: sábado 21 de agosto, 2021
Jean-Pierre Bekolo. Les Saignantes [Las sangrantes]
Camerún, 2005, color, VO en francés con subtítulos en español, 97’—Presentación del segundo pase por Rubén H. Bermúdez, fotógrafo y cineasta. Fundador del colectivo Afroconciencia y autor del largometraje A todos nos gusta el plátano (2021) y del fotolibro Y tú, ¿por qué eres negro? (2018)
Una audaz mezcla de sátira política, película de horror y relato de ciencia ficción, situado en un ya cercano 2025. Dos mujeres jóvenes recurren a su apoyo mutuo y a los poderes de los antiguos rituales cameruneses de Mevungú para defenderse en una sociedad regida por la muerte, la burocracia y la corrupción. Como afirma Bekolo: “Yo diría, ante todo, que las películas de género son parte de nuestra cultura en tanto africanos. De esto no hay duda. Pero la cuestión no es usarlas sino cuestionarlas en relación con las elecciones que tenemos que hacer en el contexto de las culturas africanas. Se trata de saber cómo apropiarnos del cine que está ahí y que vemos como lo ve todo el mundo. No copiar como borregos lo que se está haciendo, sino reafirmar nuestras identidades propias. […] Tenemos que preguntarnos: ¿Por qué estoy usando un estilo de película de terror? ¿Por qué recurrir a la ciencia ficción? No creo que haya ninguna fórmula, excepto que hay que reflexionar sobre ello y preguntarse por qué hacer una película de ciencia ficción. Para mí la cuestión más importante es que cada vez que se habla de África nunca se habla del futuro”.
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Viernes 30 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 7
Segunda sesión: viernes 27 de agosto, 2021
Abderrahmane Sissako. Bamako
Francia, 2006, color, VO en francés, bambara, lenguas senufo, wólof e inglés con subtítulos en español, 115’—Presentación del segundo pase de Susana Moliner (productora cultural con un amplio trabajo con la comunidad africana y afrodescendiente en España, fundadora de Grigri Projects e integrante de la red Museo Situado) y Mamadou Traore, colaborador del Centro de día Programme Afrique de SERCADE (ONG dedicada a la acción social, la cooperación y la educación transformadora)
A finales de la década de 1980, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional quisieron incluir a África en el capitalismo globalizado. Su política exigía que los países africanos abrieran sus mercados al capital internacional, redujeran el gasto gubernamental y privatizaran bienes y servicios. En el patio de la casa que una cantante y su marido en paro comparten con otras familias se reúnen juristas, jueces y testigos para juzgar la globalización. Estas escenas se combinan con toques de humor, entre ellos, una secuencia de wéstern en la que Danny Glover llega a la ciudad para librar el enfrentamiento decisivo. “El western son muchas cosas para mí. El spaghetti western es ante todo el cine que me hacía soñar. Pero también es Le retour d’un aventurier, de Moustapha Alassane (1966), que cuando yo era niño y aún no sabía que me dedicaría al cine me hizo ver que nosotros también podíamos hacerlo. […] La misión del Banco Mundial o del Fondo Monetario Internacional es como un western. El ajuste estructural se consideró un ‘trabajo bien hecho’. Y ahí es donde se juega con el sufrimiento y la pobreza de la gente”, escribe el cineasta.
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Sábado 31 de julio, 2021 - 22:00 h / Edificio Sabatini, Jardín
Sesión 8
Segundo pase: sábado 28 de agosto, 2021
Sylvestre Amoussou. Africa Paradis [África paraíso]
Benín y Francia, color, 2006, VO en francés con subtítulos en español, 87’—Presentación del primer pase por la Red Interlavapiés, red de apoyo mutuo formada por personas migrantes y autóctonas en lucha contra las políticas racistas y excluyentes de la diversidad.
—Recital con acompañamiento musical de Artemisa Semedo, poeta, actriz y activista, en el segundo pase.
En un futuro imaginario, África ha entrado en una era de prosperidad, mientras que Europa ha sucumbido a la miseria y el subdesarrollo. Olivier, informático sin trabajo, vive con Pauline, maestra también en paro. Vista su situación laboral deprimente en Francia, emigran clandestinamente a África. Nada más llegar, la policía fronteriza los detiene y los encarcela a la espera de ser deportados de vuelta a Francia. Olivier consigue escapar. Empieza entonces una vida clandestina. Pauline acepta un puesto como criada de una familia burguesa africana. Escribe Sylvestre Amoussou: “Es complicado porque quienes financian el cine africano tienden a bloquear los proyectos que ellos no financian y hacen películas un poco miserabilistas, que hablan de la ablación, de las enfermedades o de los africanos que sufren y luchan día a día. Tenemos que crear nosotros mismos las cadenas, de principio a fin, que nos permitan rentabilizar nuestro cine. Las películas que yo hago se destinan prioritariamente a los países africanos y a la diáspora”.

Celebrada el 09 jul 2021
Un año más vuelve el cine de verano al Museo Reina Sofía, en esta ocasión dedicado a redescubrir una parte esencial del cine africano que, mediante la potencia de su ficción, desafía las imágenes con las que Occidente trata de invadirlo.
Como ya empieza a ser tradicional, la programación cinematográfica del Museo abandona en los meses estivales la sala de proyección y se traslada al entorno abierto y acogedor del jardín del Edificio Sabatini. Este ciclo se realiza en colaboración con la red Museo Situado, proyecto que conecta la institución con el barrio de Lavapiés. Es la ocasión perfecta para conocer o redescubrir obras hermosas, clásicas o contemporáneas, como se retoman en verano esas novelas pendientes que, durante el año, no da tiempo a disfrutar. Enlazando con las propuestas anteriores, en las que se buscaba traducir algunos de los imaginarios que pueblan las calles que rodean al Museo, este año el ciclo se centra en películas procedentes de países de África al sur del Sahara, origen de varias de las comunidades migrantes de Lavapiés.
La producción cinematográfica de estos países comienza en la década de 1950, coincidiendo con las fechas de los inicios de independencia de algunos de los países que componen la región. Por supuesto, los paisajes, las costumbres y la luz de África ya habían sido filmados hasta la saciedad, esquilmados mediante un gesto unívoco que degrada al cine a ser un arma colonial más. Pero, en respuesta, y con la conciencia de que el cine era probablemente a su vez el instrumento de combate más poderoso, este cine se construye entonces como una reacción consciente al racismo, a la apropiación cultural de la belleza exótica y del telón de fondo de las aventuras de Tarzán y Jane. Al contrario de lo que dicta la archicitada frase de la escritora afrofeminista Audre Lorde (Estados Unidos, 1934-1992) “las herramientas del amo nunca desmantelarán la casa del amo”, aquí se trata precisamente de desmantelar la casa del amo con las herramientas del amo. La historia de este cine es, por lo tanto, también la historia de la relación tormentosa, creativa e inesperada entre el cine y la lucha anticolonial. Y sus estrategias han sido y son tan diferentes como variadas han sido y son las circunstancias de cada país, de cada época.
Este ciclo comienza con el ideal panafricanista y popular en la obra emancipadora de Ousmane Sembène (Senegal, 1923-2007); continúa con la producción de los imaginarios de Djibril Diop Mambéty (Senegal, 1945-Francia, 1998) y Safi Faye (Senegal, 1943), y con Moustapha Alassane (Níger, 1942-2015), Jean-Marie Teno (Camerún, 1954), Jean-Pierre Bekolo (Camerún, 1966), Abderrahmane Sissako (Mali, 1961), Sylvestre Amoussou (Benin, 1964) y Akosua Adoma Owusu (Ghana-Estados Unidos, 1984), atisbamos la complicada relación de estas películas con los géneros cinematográficos canónicos y con el imperialismo de la industria audiovisual occidental.
Con las herramientas del amo. Relatos del cine africano no quiere ser un ciclo exhaustivo, ni podría serlo, aunque quisiera. No busca hacer un mapa de las distintas cinematografías nacionales, ni establecer un canon autoral. Cualquier película que se pueda echar de menos habría tenido sin duda su hueco aquí, porque si algo quiere ser este ciclo es una invitación a rellenar huecos, a preguntarse por ellos y a abrir otros muchos, hasta desmantelar la casa del amo.
Comisariado
Ana Useros y Chema González
Colabora
Patrocina
Agradecimientos
Institut français de España
Organiza
Museo Reina Sofía
Con las herramientas del amo
Relatos del cine africano
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.

