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Sesión 1. La imagen dialéctica: Hollis Frampton
Straits of Magellan: Drafts & Fragments (Panopticons) [Estrecho de Magallanes: Esbozos y Fragmentos (Panópticos)]. Película 16 mm, 1974, 52’.
Apparatus Sum (Studies For Magellan #1), [Máquina de sumar [Estudios para Magallanes #1]], 1972. Película 16 mm, 3’.
Winter Solstice (Solariumagelani) [Solsticio de invierno (Solariumagelani)], 1974. Película 16 mm, 33’.
Otherwise Unexplained Fires (Memoranda Magelani) [Incendios inexplicados de otra manera (Memorándum Magelani)], 1976. Película 16 mm, 14’.
For Georgia O'Keefe (Pares Magelani) [Para Georgia O'Keefe (Pares Magelani)], 1976, Película 16 mm, 3’.
Not The First Time (Tempera Magelani) [No la primera vez (Tempera Magelani)], 1976. Película 16 mm, 5’.
Tiger Balm (Memoranda Magelani #1) [Bálsamo de tigre (Memorándum Magelani #1)], 1972. Película 16 mm, 10’.
Gloria!, 1979. Película 16 mm, 9’. -
Sesión 2. Moi est un autre. Bruce Baillie, Sharon Lockhardt, Robert Beavers y Jean Rouch
Bruce Baillie. Quixote [Quijote], 1965. Película 16 mm., 45’.
Sharon Lockhart. NÔ, 2003. Película 16 mm., 34’.
Robert Beavers. Early Monthly Segments [Los primeros segmentos mensuales], 1968-70/2002. Película 35 mm., 33’.
Jean Rouch. Les Maîtres fous [Los amos locos], 1955. Película 16 mm., 36’. -
Sesión 3: Pa(i)sajes. Peter Nestler, Jem Cohen y James Benning
Peter Nestler. Die Nordkalotte [La Nordkalotte], 1991. Película 16mm., 90’.
Jem Cohen. The Passage Clock (For Walter Benjamin) [El reloj del pasaje (Para Walter Benjamin], 2008. Vídeo transferido a DVD, 10’.
James Benning. One Way Boogie Woogie/27 Years Later [One Way Boogie Woogie/27 años después], 2005. Película 16 mm., 121’. -
Sesión 4 - Representación de la historia, historia de la representación. David Gatten, Robert Fenz y Guy Sherwin
David Gatten. Secret History of the Dividing Line [Historia secreta de la línea divisoria], 1996-2002. Película 16 mm., 20’.
David Gatten. The Great Art of Knowing [El gran arte de saber], 2004. Película 16 mm., 37’.
David Gatten. So Sure of Nowhere Buying Times to Come [Tan seguro de no comprar nada en los tiempos que vienen], 2010. Película 16 mm., 9’.
Robert Fenz. Crossings [Cruces], 2006. Película 16 mm., 5’.
Robert Fenz. Meditations on Revolution, Part V: Foreign City [Meditaciones sobre la revolución, Parte V: Ciudad extranjera], 2003. Película 16 mm., 32’.
Guy Sherwin. Portrait with Parents / Candle and Clock / Tap / Breathing / Metronome / Maya [Retrato con los padres / Vela y reloj / Grifo / Respiración / Metrónomo/ Maya], 1976. Película 16mm., 20’. -
Sesión 5. Guerra y locura. Sergei Loznitsa, Carolee Schneemann y John Gianvito
Sergei Loznitsa. Blokada [Bloqueo], 2006. Película 35 mm, 51’.
Carolee Schneemann. Viet Flakes [Copos de Vietnam], 1965. Vídeo, 7’.
John Gianvito. Profit Motive and the Whispering Wind [Afán de lucro y el viento susurrante], 2008. Vídeo, 58’. -
Sesión 6. El futuro ya ha pasado. Gregory J. Markopoulos y Marguerite Duras
Gregory J. Markopoulos. Twice a Man [Dos veces hombre], 1963. Película 16 mm., 49’.
Marguerite Duras. Agatha et les lectures illimitées [Agatha y las lecturas ilimitadas], 1981. Película 35 mm., 90’.
Leer las imágenes, leer el tiempo

Celebrada el 06 jun 2011
Con este objetivo, se ha diseñado un programa que funciona como un sistema complejo compuesto por puntos de vista y formas diversas, a veces hasta contrarias. Con todo, se trata de desvelar un conjunto de contradicciones en busca de mostrar un sentido precario de la historia, es decir, mostrar el devenir del tiempo más allá de toda lógica o efecto causal. Es decir, siguiendo la propuesta lanzada por Georges Didi-Huberman con su Atlas ¿Como llevar el mundo a cuestas?, presentar gracias a un trabajo de montaje, los desgarros y las reverberaciones que habitan en el seno de las formas, en este caso en movimiento, que son también la representación mediada de la Historia.
Leer las imágenes, leer el tiempo dispone una serie de materiales heterogéneos y anacrónicos comprendidos desde la década de los cincuenta hasta la actualidad y que, desde la toma de posición por parte del espectador, construyen una suerte de constelación capaz de contener, por fricciones, un compendio de fragmentos temporales e imágenes fundamentales para entender la presencia de un pasado, ya remoto, en un presente construido por el poder de manera efectista, a golpe de moda. Se trata de la articulación de un total de seis grupos por temas y por ritmos, que albergan materiales y puntos de vista fragmentarios, pero igualmente verdaderos: trabajos que dialogan entre sí en busca de un pensar entre imágenes dibujado por la resonancia, la alteración y la yuxtaposión.
Leer las imágenes, leer el tiempo busca producir un distanciamiento clave para manipular conjuntos de piezas audiovisuales. Así, la potencia de la imagen en movimiento termina por figurarse como aquella que la encierra en juego de semejanzas y multiplicidades, desde su génesis en eterna metamorfosis de las formas. Aquello que es verdadero a través del tiempo sólo puede quedar reflejado en imágenes transitorias y materialistas, huellas en fuga: una media vuelta del revés.
Comisariado
Francisco Algarín, Alfredo Aracil y Abraham Rivera
Hora
19:00 h todas las sesiones, salvo la tercera, con sesión doble a las 17:30 h y 19:30 h
Recursos
Leer las imágenes, leer el tiempo
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.



