Marisa González. Arte, memoria y compromiso

Marisa González, El muro
De la serie «Nuclear Lemóniz», 2993-2004
En el marco de la exposición antológica dedicada a Marisa González (Bilbao, 1943), este doble programa público busca ahondar en dos aspectos concretos de su trayectoria vital y artística. Por un lado, el proyecto Nuclear Lemóniz (2003-2004), con la proyección de una pieza audiovisual creada en torno a la obra; y por otro, el movimiento asociativo de algunos artistas a finales de los años sesenta y primeros años de la democracia en España, que es revisado, desde una perspectiva feminista, en una mesa redonda.
Organiza
Museo Reina Sofía
Las actividades de este programa

Genealogías feministas del asociacionismo artístico en las postrimerías del franquismo y los primeros años de la democracia
Actividad pasada
—A cargo de Marisa González, Angiola Bonanni y Concha Jerez, en diálogo con la comisaria Violeta Janeiro Alfageme
Este encuentro toma como punto de partida el origen de la conciencia del sujeto artístico como agente político y su capacidad para reivindicar su propia autonomía dentro del campo de las artes visuales. Esta adquisición de conciencia, que emergió en un contexto de represión y exclusión institucional, fue clave para la creación de un movimiento asociativo que daría lugar a la Asociación Sindical de Artistas Plásticos en el Estado español, legalizada en 1977.
Desde una perspectiva feminista, la mesa redonda aborda este movimiento asociativo de artistas a través de la trayectoria política y artística de tres figuras fundamentales: Marisa González, Angiola Bonanni y Concha Jerez, en conversación con la comisaria e investigadora Violeta Janeiro Alfageme. Sus experiencias permiten trazar una genealogía crítica del asociacionismo artístico y de su función transformadora en un contexto que excluía la subjetividad de las mujeres, para quienes se había reservado únicamente los roles de madre y esposa.

Lemóniz a través del archivo
Actividad pasada
—A cargo de Marisa González y Violeta Janeiro Alfageme, comisaria de la exposición
Durante 2025 Marisa González ha trabajado en la digitalización de un valioso material videográfico inédito, conservado hasta hoy en videocasetes. Se trata de imágenes que la artista grabó en los años 2003 y 2004, cuando documentó el desmantelamiento de la central nuclear de Lemóniz. Esta labor no solo recupera un archivo visual, sino que también reconstruye una memoria personal y política. Al revisar y ordenar este material, González reinterpreta y resignifica el pasado, estableciendo un diálogo entre su testimonio individual y la memoria colectiva de la lucha antinuclear en el Estado español.
Esta obra muestra cómo el arte puede reabrir debates aún pendientes, especialmente en un presente marcado por la crisis energética, que reactiva viejas controversias. Más que un simple registro del pasado, esta reelaboración se convierte en una herramienta crítica para pensar el presente.
Tras la proyección, comisaria y artista proponen una conversación con el público sobre el sentido de rescatar estas imágenes, qué memorias se preservan y cuáles se desvanecen.
Participantes
Angiola Bonanni
(Roma, 1942) es artista, hija de pintor, que abandona la Facultad de Filosofía para dedicarse a la escultura en hierro. Cuando se traslada a España, en los primeros años sesenta, ya ha participado en varias muestras colectivas de arte joven. Realiza su primera exposición personal en la Galería Neblí de Madrid en 1966, con una pequeña introducción del poeta José Hierro. Se vincula muy pronto al esfuerzo asociativo y democratizador de los sectores culturales de este país. En los años ochenta pasa de la escultura a la instalación y luego al vídeo. En la actualidad, lleva varios años trabajando en temas de feminismo, multiculturalidad e inmigración.
Marisa González
(Bilbao, 1943) es artista, pionera en el uso de nuevas tecnologías aplicadas al arte. La reproducción de imágenes y el uso del fragmento y la repetición como generadores de forma son elementos constantes en su obra. Cuenta con amplia formación en música y artes visuales: piano en el Conservatorio de Bilbao, licenciatura en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid en 1971, máster en el Art Institute of Chicago (Estados Unidos) en 1973 y grado en Bellas Artes en la Corcoran School of the Arts de Washington D. C. (Estados Unidos) en 1976, donde recibe el Premio de Fin de Carrera. Su producción artística, basada en el ensamblaje de técnicas, ha sido ampliamente expuesta en numerosas instituciones artísticas, con más de 60 exposiciones individuales y 150 colectivas, y forma parte de importantes colecciones. En 2023 fue galardonada con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas.
Violeta Janeiro Alfageme
(Vigo, 1982) es doctora en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela. Su trabajo se centra en la memoria de los movimientos de mujeres en resistencia a la dictadura española y en prácticas artísticas colaborativas, comunitarias y procesuales con repercusión en la esfera pública. Ha cocomisariado exposiciones en el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) (Móstoles, Madrid), Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) (Ciudad de México), Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (MARCO) (Vigo, Pontevedra) y comisariado proyectos en Städtische Galerie Kubus (Hannover, Alemania) y Matadero Madrid. Entre 2023 y 2024 dirige la XVII Bienal Internacional de Fotografía FotoNoviembre (Tenerife). Su exposición ¿Cómo continuar? (Lima, 2021) fue premiada por la Asociación de Curadores del Perú. En la actualidad prepara una muestra para Le 19, Centre Régional d’Art Contemporain (CRAC) (Montbéliard, Francia).
Concha Jerez
(Las Palmas de Gran Canaria, 1941) es artista distinguida con los premios Nacional de Artes Plásticas (2015) y Velázquez (2017). Desarrolla desde los años setenta un intenso proyecto creativo que parte del arte conceptual y se materializa en intervenciones site-specific con un marcado carácter crítico. Pionera de la performance en España, ha realizado numerosas obras de arte sonoro y radiofónico, destacando las creadas junto al artista sonoro y compositor José Iges.
Próximas actividades
![Céline Sciamma, Naissance des pieuvres [Lirios de agua], 2007, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-3.jpg.webp)
Céline Sciamma. Lirios de agua
Viernes 10 de julio, 2026
Ópera prima de Céline Sciamma, Lirios de agua retrata el despertar emocional y sexual de tres adolescentes en torno a una piscina cubierta en los suburbios de París. Marie, una chica introvertida de quince años, queda fascinada por Floriane, la carismática capitana del equipo local de natación sincronizada. Impulsada por esa atracción, Marie intenta acercarse a ella mientras observa las complejas dinámicas de deseo, amistad y poder que se desarrollan entre las jóvenes. Al mismo tiempo, Anne, amiga de Marie, vive su propia experiencia de inseguridad y búsqueda afectiva, marcada por la presión de encajar y ser correspondida. A medida que las relaciones entre las tres se intensifican, afloran las contradicciones entre la imagen que proyectan y sus verdaderos sentimientos.
Alejada de los lugares comunes sobre la adolescencia, Céline Sciamma explora los primeros amores, la temprana identidad queer y la incertidumbre del deseo con una mirada íntima y observacional. El resultado es un retrato sensible y honesto de un momento de transformación en el que cada gesto contribuye al paso de la infancia hacia la madurez.

Sofia Coppola. Somewhere
Sábado 11 de julio, 2026
Johnny Marco (Stephen Dorff), uno de los actores más populares de la pantalla, vive una vida de placeres en el famoso Hotel Chateau Marmont de Los Ángeles. Marco se mueve entre diferentes relaciones vacías y sin un rumbo aparente, marcado por el tiempo entre filmaciones y deberes comerciales. Cleo (Elle Fanning), su hija de once años, se queda con él durante unas semanas debido a la ausencia de su madre, lo que le obligará a replantearse toda su vida.
Sofia Coppola mide cuidadosamente la aparición de las piscinas durante la película. El agua azul en Somewhere es el único lugar donde Marco recupera el sentido de su existencia, la piscina actúa como el útero materno en el que el protagonista logra el equilibrio. Durante la convivencia con su hija Cleo y el reflejo de esos momentos acuáticos —sumergirse en el agua, flotar, jugar o simplemente tomar el sol sin hacer nada junto a ella—, ocurre todo. Coppola explora a fondo temas como la fama, la soledad y la complejidad de los vínculos humanos. Al hacerlo, regala un retrato íntimo, profundo y lleno de sutilezas sobre la vida.

Jonathan Glazer. Sexy Beast
Viernes 17 de julio, 2026
Gal Dove (Ray Winstone), un especialista en trabajos para la mafia británica, vive felizmente retirado con su mujer en el sur de España, en una casa idílica con una flamante piscina. La paz se rompe con la llegada de Don Logan (Ben Kingsley), un antiguo matón y compañero de fatigas que quiere convencerlo para dar un último golpe.
Si una piscina puede ser el centro del suspense, Sexy Beast es su quintaesencia. El reflejo del agua azul en el idílico retiro de Gal simboliza el paraíso artificial que puede romperse en cualquier momento. Este primer largometraje del director británico Jonathan Glazer (autor también de La zona de interés, 2023 comienza con uno de los inicios más impactantes en una piscina. El símbolo de un peligro inminente está por llegar a ese aparente remanso de paz de paredes de cal blanca. Una visión perfecta de la belleza recreada —piscinas de lujo en la costa andaluza— que, en la profundidad de sus aguas límpidas, esconden un miedo perturbador a volver a una vida pasada.
![François Ozon, Swimming Pool [La piscina], 2003, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-6.jpg.webp)
François Ozon. La piscina
Sábado 18 de julio, 2026
Sarah Morton (Charlotte Rampling), una frustrada escritora inglesa en pleno bloqueo creativo, es invitada por su editor a pasar unos días en su casa de verano en el sur de Francia. Allí conoce a Julie (Ludivine Sagnier), la hija desinhibida de este. La hipersexualidad de la joven choca con el carácter frío de Sarah. Esa hostilidad inicial se convierte en fascinación por la vida íntima de la joven, la cual sirve a la escritora como inspiración para su nueva novela, arrastrando la historia a un juego ambiguo entre la verdad y la imaginación.
Estar en crisis es querer ser otra persona. Sarah desea absorber la vitalidad de su joven anfitriona, y ese proceso de metamorfosis tiene en la piscina su detonante. La piscina es el personaje central de todo el filme, donde Julie exhibe su cuerpo desnudo y sus actos amatorios, perturbando totalmente a Sarah. En la piscina, a través de sus aguas, la escritora bebe de la pasión alocada de Julie. El recinto acuático actúa como catarsis: el lugar donde el inconsciente de la escritora aflora, permitiéndole desbloquear su creatividad y liberar sus fantasías. Al mismo tiempo, el agua distorsiona la imagen, confundiendo la ficción con la realidad; al fin y al cabo, el medio necesario para sacar a flote el arte.
![Jean Vigo, Taris, ou la natation [Taris, rey del agua], 1931, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-7.jpg.webp)
Leni Riefenstahl. Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza y Jean Vigo. Taris, rey del agua
Viernes 24 de julio, 2026
El cuerpo en el agua como objeto de la ideología, ese es uno de los grandes temas de la década de 1930 y de esta sesión, en la que nazismo y anarquismo se dirimen en sendas piscinas. Dos grandes películas de ideologías contrapuestas que han pasado a la historia como ejemplos del poder del cine para representar una visión del mundo. En Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza, Leni Riefenstahl filma los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, organizados durante el Tercer Reich. La cámara sale del estadio de atletismo para mostrar el repertorio de los deportes modernos —esgrima, polo, ciclismo, pentatlón— hasta culminar en la piscina olímpica con Adolf Hitler como anfitrión, donde los cuerpos bellos, disciplinados y clásicos de los nadadores nos recuerdan, como escribiera Susan Sontag, la fascinación visual propia del fascismo. Por su parte, Jean Vigo, hijo del anarquismo español, filma al campeón olímpico francés Jean Taris en un ejercicio lúdico y humorístico donde la piscina se convierte en un campo de juego sin reglas en el que se suceden los elementos vanguardistas del cine de la década de 1930, como ralentizaciones, sobreimpresiones o el montaje dinámico. Dos películas vanguardistas, dos películas en las antípodas, que muestran que, durante un tiempo, la piscina no fue un objeto de placer y deseo, sino un espacio en liza desde el que demostrar el poder de las grandes ideologías del siglo XX.



