
"Untitled" (Public “Untitled” (Public Opinion), 1991
Caramelos de regaliz en envoltorios transparentes, suministro infinito. Dimensiones variables según la instalación, peso ideal: 700 lb [317,5 kg]. Exposición Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. Museo Reina Sofía, 2026
Celebrada el 30 jun, 01, 02, 03, 07, 08, 09, 10 jul 2026
La quinta edición del taller de verano Solar propone activar procesos artísticos entre el público infantil a partir de la exposición Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza, tomando como punto de partida algunas de las preguntas que atraviesan la obra de este artista: la ausencia, la ternura, la transformación o las formas en que los espacios compartidos son habitados. El taller pone especial atención en el potencial transformador de la infancia dentro del contexto museístico, donde su presencia se entiende como un gesto de ocupación sensible capaz de generar nuevas formas de relación con las obras, el espacio y quienes lo transitan.
La ausencia en la obra de Felix Gonzalez-Torres —o el relato que se hace de ella— dota a la exposición de una sensación fantasmagórica, una herida que puede tener su origen en la migración constante del artista durante su infancia, el no encontrar su lugar, también en la enfermedad y la crisis del sida. Sin embargo, de su trabajo emana también una fuerte energía vital, una celebración de los afectos, la generosidad y la participación colectiva. Resulta especialmente generosa su reflexión sobre la autoría y el papel activo del público en la reinterpretación de las obras, que es invitado a completar, transformar o incluso alterar aquello que encuentra en la sala. Su propuesta reclama, por tanto, formas específicas de atención, responsabilidad y cuidado.
Dulce Fantasma es un taller de dos días destinado a público infantil de 6 a 11 años que busca activar una serie de prácticas sencillas de movimiento, voz y escritura. Partiendo de conceptos como la construcción compartida, el empoderamiento tierno o la ocupación colectiva, el taller invita a imaginar una comunidad temporal de presencias capaces de transformar, aunque sea por un instante, las reglas habituales del Museo y abrir nuevas posibilidades de encuentro con la obra del artista. Así, el proceso culmina con una intervención en distintos lugares de la exposición, el Jardín u otras partes del Museo, donde el grupo activa estos espacios mediante una suerte de coreografía fantasmal colectiva.
Diseñado y acompañado por el artista Nazario Díaz, cuya investigación actual profundiza en las nociones de ausencia, marca o aquello que queda, este taller tiene como objetivo crear un espacio de confianza que potencie la creatividad genuina y libre, a través de temporalidades más lentas y atentas. La escucha del entorno, del grupo y del propio cuerpo sirve como guía para una aproximación lúdica a la obra de Felix Gonzalez-Torres que permita conectar con su universo poblado de lucecitas, ausencias y caramelos.
Organiza
Museo Reina Sofía
Sesiones y horario
Grupo 1: 30 de junio y 1 de julio de 2026. De 10:00 h a 13:30 h
Grupo 2: 2 de julio y 3 de julio de 2026. De 10:00 h a 13:30 h
Grupo 3: 7 de julio y 8 de julio de 2026. De 10:00 h a 13:30 h
Grupo 4: 9 de julio y 10 de julio de 2026. De 10:00 h a 13:30 h
Más información
comunidades@museoreinasofia.es
Participantes
Nazario Díaz
(Linares, Jaén, 1985) realiza su trabajo principalmente dentro de las artes performativas, centrándose en la tensión generada entre cuerpo, mirada y escritura. En los últimos años ha participado en varios contextos de aprendizaje colectivo, como el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual de la Universidad de Castilla-La Mancha y el Museo Reina Sofía (Madrid, 2016-2017), el Programa de Imaginación Colectiva en Procesos de Creación Artística (P.I.C.A.) (Azala, Vitoria, 2018-2019), Invitación (Bilbao, 2019-2020) o el Programa Avançado de Criação em Artes Performativas PACAP 5 (Forum Dança, Lisboa, 2021-2022), en los que intercambia metodologías y herramientas de la danza y las artes visuales. Actualmente desarrolla Conversation pieces con el colectivo sonoro Metal performers y el coreógrafo vasco Isaak Erdoiza, una investigación en torno a cuestiones sonoras relacionadas con el ámbito coreográfico, y Otro borrado a través de la insistencia, dentro del marco de PACAP 5, comisariado por João Fiadeiro para Forum Dança (Lisboa). A raíz de estas experiencias nacen las piezas Fuego verde (BAD – Festival de Teatro y Danza Contemporánea, Bilbao, 2021) y Amanecer alto cielo (Azkuna Zentroa - Alhóndiga Bilbao, 2024).
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.





