Voces situadas 32
El Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA). Resistencias cotidianas de bienvenida y acogida frente a las leyes de expulsión

Imágenes de la concentración “¡NO al Pacto Europeo de Migración y Asilo. En lucha contra las políticas inhumanas y racistas!”, 11 de abril de 2024, Plaza de Callao, Madrid. Fotografía: Red Solidaria de Acogida
Celebrada el 20 jun 2024
El 14 de mayo de 2024, el Consejo Europeo adoptó el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA), un conjunto de medidas jurídicas que generan un nuevo marco legal para toda la Unión Europea en el ámbito de la migración y la protección internacional. Este nuevo orden ha sido ampliamente cuestionado por la sociedad civil y por distintos grupos en defensa de los derechos humanos.
Coincidiendo con el Día Mundial de los Refugiados, esta nueva edición de Voces situadas propone abrir un diálogo crítico que arroje luz sobre estos importantes cambios que facilitan y aceleran los procesos de devolución, o que favorecen la financiación a terceros países para que ejerzan control sobre los movimientos de las personas que migran.
Ante las transformaciones claves que este nuevo marco jurídico ocasiona para la vida de miles de personas que migran, la asamblea de Museo Situado siente la urgencia de convocar a distintas voces para entender en detalle las políticas migratorias existentes hasta ahora, así como los cambios principales que entraña la aplicación del PEMA. La intención es denunciar la vulneración de los derechos fundamentales, en particular los de la infancia; pero, también, presentar experiencias de organización ciudadana que están poniendo en práctica estrategias de bienvenida y acogida con dignidad como alternativas a las políticas de expulsión y denegación de ayuda.
Así, este encuentro pone en común distintas iniciativas ciudadanas, como la bienvenida vecinal y solidaria a las personas recién llegadas a los Centros de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED) en Carabanchel y Alcalá de Henares; o la recogida de firmas realizada en los últimos años, con 700.000 firmas registradas, para apoyar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por la regularización de las personas migrantes en España, actualmente en tramitación parlamentaria.
Organizan
Programa



Participantes
Blanca Aller Nanda es voluntaria de la asociación Bienvenidxs Refugiadxs de Alcalá de Henares desde 2015, participante de proyectos solidarios en Grecia y portavoz de la Plataforma Alcalá Acoge, que apoya, acompaña y acoge a las personas llegadas al Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CEAD) de Alcalá de Henares, Madrid.
Pedro Casas Álvarez es presidente de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto creada hace cincuenta años, para luchar por unas condiciones de vida dignas para las vecinas y vecinos del barrio, fomentando la solidaridad y convivencia.
Edith Espínola es activista antirracista por los derechos de las trabajadoras del hogar y portavoz del Servicio Doméstico Activo (SEDOAC). Es también una de las portavoces del movimiento estatal RegularizaciónYa y directora del Centro de Empoderamiento de Trabajadoras del Hogar y los Cuidados (CETHYC).
Leticia Gutiérrez Valderrama es religiosa y filósofa. Ha trabajado en el contexto de la frontera mexicana y lleva a cabo un trabajo teórico comparativo sobre las políticas migratorias a nivel internacional.
Loueila Sid Ahmed Ndiaye es abogada especializada en materia de migración y extranjería. Forma parte de la Comisión de extranjería y Derechos Humanos del Ilustre Colegio de Abogados/as de Lanzarote y de la Asociación Profesional de Abogados Saharaui en España.
Ana Zamora es médico y activista en la Red Solidaria de Acogida.






Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.

